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sábado, 25 de mayo de 2024

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Hoy se cumplen 150 años de la muerte del lojeño Ramón María Narváez, quien fuera siete veces presidente del Gobierno de España

Sus restos se encuentran depositados en el mausoleo que lleva su nombre en el Mesón de Arroyo

Ramón María Narváez y Campos, I duque de Valencia (Loja, 5 de agosto de 1799-Madrid, 23 de abril de 1868), fue un militar y político español, siete veces presidente del Consejo de Ministros de España entre 1844 y 1868. Conocido como El Espadón de Loja, fue uno de los políticos más influyentes durante el reinado de Isabel II, junto a Baldomero Espartero y Leopoldo O’Donnell. Como líder del Partido Moderado es reconocido por haber sido el principal defensor del sistema isabelino frente a la amenaza de la revolución que se cernía sobre España. 

Hijo de José María Narváez y Porcel, 1.er conde de Cañada Alta, y María Ramona Campos y Mateos, tuvo un hermano llamado José Narváez y Campos, 2º conde de Cañada Alta.

De él, puede leerse en la enciclopedia Wikipedia que su carrera militar comenzó en el regimiento de Guardia Valona en 1815, y durante el Trienio Constitucional (1820-23) se decantó por los partidarios del liberalismo. Integrado en el Batallón Sagrado, tuvo un papel destacado en la lucha contra la sublevación absolutista de la Guardia Real en Madrid (julio de 1822). Posteriormente, sirvió bajo el mando de Francisco Espoz y Mina en Cataluña, en la campaña para derribar la Regencia de Urgel, en la que tuvo una participación significativa en la toma y destrucción de Castellfollit de Riubregós y la definitiva ocupación de la Seo de Urgel, el 3 de febrero de 1823. Poco después tuvo que enfrentarse a las tropas de los Cien Mil Hijos de San Luis, que le harían prisionero en junio de 1823. Trasladado a Francia, permaneció retenido en cárceles galas hasta el 2 de junio de 1824, cuando Fernando VII publicó un decreto que hizo posible la liberación de los presos por su apoyo al régimen liberal. Durante este periodo, Narváez protagonizó un intento de suicidio.

En 1838 fue promovido a mariscal de campo, y electo diputado a Cortes Generales. Su gran habilidad militar y su ideología liberal hicieron que tanto progresistas como moderados pretendiesen que se incorporara a sus respectivos partidos. Isidro Alaix Fábregas, hombre de confianza de Espartero, potenció el proceso que se abrió a Narváez tras su implicación en un movimiento de sublevación popular, acaecido en Sevilla ese mismo año, dirigido por el general Córdova contra el gobierno del duque de Frías. Narváez se refugió primero en Gibraltar, y, exiliado en París, presidió junto a Córdova una junta de oposición a Espartero, la llamada “Orden Militar Española”, que veía en la sublevación el medio para liquidar la hegemonía progresista en España. Permanecería en la capital francesa durante los tres años que duró la regencia de Espartero.

En 1843 regresaría vía Valencia, en connivencia con el progresista disidente Salustiano Olózaga. El 23 de julio de ese año derrotaría a las tropas esparteristas de Seoane en Torrejón de Ardoz, cerca de Madrid; por esta victoria sería ascendido a teniente general. En noviembre es víctima de un atentado en la calle del Desengaño de Madrid, al que logra sobrevivir. Fallece, sin embargo, su ayudante.

Presidente

Al alcanzar la mayoría de edad Isabel II en 1844, fue nombrado presidente del gobierno, ejerciendo de árbitro entre el marqués de Viluma, ministro de Estado, partidario de una carta otorgada, y de los ministros de Gobernación y Hacienda, el marqués de Pidal y Alejandro Mon, respectivamente, partidarios de reformar a través de las Cortes la Constitución del 37. Finalmente se inclinó del lado de estos últimos, convirtiéndose en uno de los impulsores de la Constitución de 1845. El 18 de noviembre de 1845, Isabel II premia su lealtad concediéndole el Ducado de Valencia con Grandeza de España.

Durante este primer gobierno sofocó la sublevación de Zurbano y condenó a Prim por intrigar contra su persona. Sus principales medidas fueron las siguientes:

Reforma fiscal, llevada a cabo por Alejandro Mon, que unió la constelación de impuestos heredada del Antiguo Régimen en solo cuatro.

Guardia Civil: Creada por Francisco Javier Girón, duque de Ahumada en 1844.

Instrucción Pública: Reorganización dirigida por Pedro José Pidal y por la cual el Estado asume las competencias de la instrucción pública como propias.

Desamortización: Cese de la venta de bienes del clero.

Centralización administrativa: Ley de 8 de enero de 1845.

Delitos de imprenta: Decreto del 6 de julio de 1845, por el cual se ponía fin a la competencia exclusiva de los juicios por jurados.

Sufragio censitario: Ley electoral de 1846.

La caída de Narváez en 11 de febrero de 1846 se debió, fundamentalmente, a las desavenencias surgidas dentro del gobierno por la cuestión de la boda de la reina. Fue sustituido por el marqués de Miraflores. El 16 de marzo la reina volvió a llamar a Narváez para que ocupara la presidencia y los ministerios de Estado y Guerra, siendo sustituido por Istúriz el 5 de abril. Fue nombrado embajador en Nápoles, cargo que rechazó, y posteriormente en París.

Segunda presidencia

Narváez volvió a ocupar la presidencia del Consejo de Ministros desde el 4 de octubre de 1847 hasta enero de 1851, siendo solo interrumpido por el “gobierno relámpago” del conde de Clonard (19 de octubre de 1849).

Narváez sofocó con eficacia y prontitud los motines callejeros y pronunciamientos militares, como reflejo extremista español a los acontecimientos europeos de la Revolución de 1848, que se dieron a lo largo de ese año, en algún caso, alentados por el infante don Enrique, marqués de Albaida. En marzo estallaron las revoluciones de Madrid el día 26 y en Barcelona y Valencia el 28 y 29. En Sevilla se produjo el 13 de mayo y de nuevo en Barcelona el 30 de septiembre.

Los principales logros de este segundo gobierno fueron la neutralización de los movimientos revolucionarios de 1848 comentados anteriormente, el asiento de las bases para la posterior firma del Concordato con la Santa Sede y la promulgación del nuevo Código Penal (22 de septiembre de 1848).

El 14 de enero de 1851 presentó su dimisión, siendo sustituido en la presidencia por Juan Bravo Murillo.

Últimos mandatos y muerte

Tras el pronunciamiento militar de Leopoldo O’Donnell, la formación de un gobierno fue nuevamente confiada a Narváez, gabinete que presidió entre el 12 de octubre de 1856 y el 15 de octubre de 1857.

Entre 1856 y 1868 presidió tres gabinetes, desde los cuales ejerció una política represiva de cualquier manifestación subversiva, a la vez que trataba de introducir medidas reformistas.

Su fallecimiento, el 23 de abril de 1868, ocasionó el rápido resquebrajamiento del Partido Moderado. Solo cinco meses más tarde, el 19 de septiembre de 1868, se produce el cuartelazo que pone fin a la monarquía constitucional de Isabel II.

El archivo de Narváez se disgregó cuando el embajador chileno Sergio Fernández Larraín se llevó a su país parte del mismo, entre otros importantes documentos. En 1996 el estado español recuperó comprándolo parte del mismo (70 legajos).

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