Es un asunto recurrente en los plenos municipales, la situación económica del Ayuntamiento de Loja. En la sesión de julio se habló de ello, en el apartado de Hacienda destinado a dar cuenta de los informes de morosidad del cuarto trimestre de 2025 y el primero de 2026. Solo había que dar cuenta de ambos documentos, pero los grupos -sobre todo el PSOE- aprovecharon estos puntos para exponer su lectura sobre la situación que atraviesan las arcas municipales.
La concejal de Economía y Hacienda, Érica Rodríguez, indicó que en el cuatro trimestre del año pasado se alcanzó un periodo medio de pago a proveedores de 29 días, lo que indica que se está en el plazo medio establecido por ley. En cambio, en el primer trimestre del año la cifra se duplicó, hasta alcanzar los 58 días “debido a varias incidencias en Intervención”, justificó.
La concejala del PSOE Mari Carmen López criticó al gobierno municipal por no aportar a su grupo la documentación del balance económico municipal: “Es una falta de respeto que tengan la información desde hace siete meses y que no la compartan con el resto de concejales”, denunció. Situó la deuda municipal en 9 millones de euros (a finalizar el año 2025), de los que se habían pagado 6,3 durante ese trimestre y quedaban pendientes otros 2,5. “La situación económica del Ayuntamiento es más que preocupante”, resumió la edil socialista.
Tampoco hacía un balance positivo de las cuentas el portavoz de VOX, Jesús Lobato, que abundó en los datos del informe de Tesorería que hablaba que había más de 390 facturas sin reconocer, por valor de más de 500.000 euros. Apuntó además que, entre los dos trimestres, el montante total de facturas pendientes de ser pagadas superaba los 5 millones de euros. También alertó de que la deuda municipal había subido hasta el 73%. “Después de 16 años gobernando, la situación es muy parecida a la que había en 2011, pero con un letargo en inversión y en creación de riqueza que es más que palpable”, se refirió Lobato al gobierno municipal del PP. “Han dejado un pueblo hundido social y económicamente”, sentenció el portavoz.
En su réplica, la concejala de Economía explicó que recientemente se había aprobado un plan de pago a proveedores que incluye facturas por valor de 1,2 millones de euros. “Este Ayuntamiento tiene una gran cantidad de facturas porque se prestan muchos servicios, pero ustedes solo venden ruina”, espetó Rodríguez.
Por otro lado, la concejala recordó el escenario económico que el actual gobierno local asumió en 2011, marcado por un estricto plan de ajuste “provocado por la elevada deuda que dejó el Partido Socialista, que obligó a que el presupuesto municipal esté intervenido por el Ministerio de Hacienda”. Rodríguez contrapuso la situación actual, donde situó la deuda por debajo del límite legal del 75%, “pagando las deudas del PSOE que sí dejó facturas en los cajones”. Asimismo, justificó la variación del remanente de tesorería debido al actual contexto de las reglas fiscales “paralizadas”. Concluyó asegurando que el equipo de gobierno “está centrado en mejorar la economía” y en mantener la calidad de los servicios públicos frente al discurso de “ruina” de la oposición.
Sobre esta acusación, la edil socialista le invitó a “preguntar a las empresas a las que deben dinero y que no quieren trabajar con el Ayuntamiento”. Recordó que a finales del año pasado se solicitó una póliza por valor de 4 millones de euros para pagar facturas ordinarias “y a estas alturas del año el dinero ya se ha gastado”. Calificó de “insostenible” la deuda municipal, con más de 2.500 facturas que se debían. “Han creado una situación muy preocupante. Con la situación que tenemos en Loja, con un continuo retroceso, y ustedes son incapaces de pagar las deudas que generan”.
Y el alcalde de la ciudad, Joaquín Ordóñez, reconoció que el Ayuntamiento de Loja “tiene un problema de liquidez” pero que eso “no es deuda”. Lo justificó afirmando que se han tenido que adelantar subvenciones del Gobierno de España y de la Junta de Andalucía y que eso genera tensiones en las cuentas municipales. Negó tajantemente que el consistorio esté en quiebra.









