Loja celebró por todo lo alto la victoria de la Selección Española de Fútbol en la final del Mundial ante Argentina. Desde horas antes del partido ya se sabía que el de ayer no iba a ser un día más, sino un domingo muy especial. Los lojeños, incluso los menos aficionados, pero que viven con la misma pasión e intensidad cuando llegan eventos como es un Mundial, se prepararon para vivir con toda la emoción la gran final entre españoles y argentinos. Por supuesto, casi todos ataviados con la camiseta de la selección, tanto la roja como la camiseta blanca que tanto ha lucido durante todo el Mundial. Junto a ello, banderas, banderines, bocinas, bufandas, todo servía para animar a España en una cita tan importante en busca de su segunda estrella.

Y para vivirlo con amigos o en familia cada cual se organizó para que no faltara el más mínimo detalle y se pudiera recordar como es debido. Bares, locales, cocheras, domicilios, todo valía para vivir el partido de una manera muy especial. Y, cómo no, el Parque Fluvial Paseo del Genil, acogió con todos los detalles la final con una pantalla gigante en una fiesta organizada por el Ayuntamiento de Loja, que contó con animación, música y un Dj desde una hora antes. La respuesta fue masiva y centenares de lojeños acudieron a la cita para vivir el partido sobre el césped. Hamacas, sillas, toallas o mantas sirvieron para acomodarse de la mejor manera y prepararse para disfrutar del partido.

La interpretación de los himnos también es un momento muy especial en un evento como un Mundial. El himno de España, interpretado en directo sobre el propio terreno de juego, se vivió con la emoción y el sentimiento que representaba lo que había en juego.

El partido, como se esperaba, estuvo cargado de tensión y de nervios. Como se preveía, España dominó el juego ante una Argentina rocosa que tiró de dureza en muchos momentos para contener a la selección española. El dominio fue de España, pero el gol no llegaba y el partido tuvo que irse a la prórroga. Y ahí, en ese tiempo añadido y rememorando lo que ocurriera hace 16 años con el gol de Iniesta, llegó el tanto que daría a España su segunda estrella. Ferrán Torres marcaba y el delirio llegaba hasta los aficionados lojeños.


Todavía había que vivir el momento de la entrega de la Copa. El capitán español, Rodri, fue el encargado de recoger y levantar al cielo el trofeo de la Copa del Mundo. Con la narración en Televisión Española de Juan Carlos Rivero, los aficionados lojeños vibraron con ese inolvidable momento.

Y como no, la fiesta se trasladó al habitual lugar de las celebraciones tanto de la selección española como de los grandes equipos nacionales, la rotonda de la Piscina Yola, junto al establecimiento Kathedral. Ahí se congregaron centenares de aficionados, jóvenes en su mayoría, que cantaron celebrando la victoria de España. El sentimiento patriótico salió a relucir de las gargantas de los aficionados lojeños

El protagonismo lo tomaron el sonido de los cláxones de los coches y el rugir de las motos, que no pararon de dar vueltas a la propia rotonda en una noche muy larga de celebración, que se prolongó hasta bien avanzada la madrugada. Incluso más de un coche o furgoneta que pasaba entre los aficionados que se agolpaban a un lado y otro de la carretera, fue zarandeado durante la multitudinaria celebración.
En definitiva, ha sido una noche en la que se ha dormido poco, pero valía la pena. 16 años de espera lo merecían, porque España ya tiene su segunda estrella de campeona del Mundo y Loja, como todos los pueblos y ciudades de España, lo ha vivido y lo ha celebrado como se merece un evento que llega cada cuatro años. España es campeona del Mundo.










