Arranca un curso político decisivo. Entramos en la recta final del mandato, el último tramo antes de las próximas elecciones municipales, y es hora de hacer balance de estos tres años. El resultado no puede ser más desalentador para Loja: tres años perdidos bajo la gestión del Partido Popular, marcados por la parálisis, la improvisación constante y una falta total de proyecto de ciudad.
Lo más incomprensible de esta situación es que el PP cuenta con mayoría absoluta. Con todo el poder a su favor y sin ataduras para gobernar, la falta de previsión y la incapacidad de gestión han sido la tónica habitual. En lugar de aprovechar esa estabilidad para sacar adelante proyectos estratégicos, el gobierno popular ha consumido este tiempo en peleas internas y parches de última hora. Y cuando se les señala esta falta de rumbo, la excusa del equipo de gobierno es acusarnos de plantear solo quejas e «impedir» la acción municipal. Una afirmación absurda cuando gozan de mayoría suficiente para sacar adelante lo que quieran.
Gobernar no es solo hacerse fotos inaugurando maquetas o prometiendo proyectos no llegan; gobernar es resolver los problemas reales de la gente. Tener la mayoría absoluta no otorga el derecho a la desidia ni excusa la incompetencia de un equipo de gobierno, que tras casi 16 años de gobierno y viendo el estado en el que se encuentra Loja, ya no puede ocultar su falta de proyecto y de soluciones reales a los problemas.
Frente a este intento de despejar balones fuera, el Grupo Municipal Socialista ha demostrado que nuestra labor no se ha limitado al necesario control de la acción de gobierno. Nos hemos mantenido inalterables, unidos y comprometidos, dedicando cada día a construir una alternativa real mediante propuestas positivas para Loja. Demostrar que hay otra forma de hacer las cosas exige aportar soluciones de calado, y eso es lo que hemos hecho durante todo el mandato.
Ahí están nuestras iniciativas para dar respuesta a los retos reales del municipio: la presentación de un Plan Estratégico para el Comercio Local para reactivar la economía, la propuesta de un tercer puente y nuevos viales para revolucionar la movilidad y descongestionar el tráfico, la marea de mociones enfocadas a mejorar los servicios e infraestructuras en todas nuestras pedanías, la propuesta del Plan Especial para rehabilitar el centro histórico, la puesta en marcha de la biblioteca, el aumento de la plantilla de la policia local, para mejorar la seguridad, la bonificación del impuesto de construcciones para familias con discapacidad que tengan que adaptar su casa y una lucha incansable por la dignidad y mejora de la atención sanitaria que los lojeños y lojeñas merecemos.
Por todo ello, Loja no puede volver a hipotecar su futuro a base de fuegos artificiales ni caer de nuevo en la trampa de quienes mintieron al proclamar un saneamiento económico que nunca existió. La ciudadanía merece transparencia real, responsabilidad en la gestión y un gobierno municipal que no justifique su inacción tras falsas promesas incumplidas.
Es el momento de dejar atrás los discursos vacíos y confiar en un proyecto riguroso y honesto, comprometido con el progreso y las oportunidades de nuestro municipio.
Un proyecto en el que, ANTE TODO, LOJA.
-









