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martes, 23 de julio de 2024

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Bonachera - Roscos de Loja

Manolo Pelayo inaugura el carnaval lojeño con un pregón muy divertido cargado de recuerdos

En un espectáculo muy entretenido y visual, el pregonero llama a la participación en la fiesta de Don Carnal y hace un repaso por sus mejores disfraces

Juan María Jiménez Durante La Presentación En El Cic El Pósito. Foto: Paco Castillo

Más que un pregón, fue un auténtico espectáculo de Carnaval. No faltaron las risas, letrillas de carnaval, los momentos para la nostalgia, las vivencias, las anécdotas, la reivindicación. El lojeño Manolo Pelayo Barranco inauguró anoche la fiesta de Don Carnal de este 2017 rodeado de amigos y de gente que como él ama y vive intensamente esta fiesta. Y fue en el teatro Imperial, el ‘templo’ del Carnaval lojeño que después de 10 años volvió a acoger un acto carnavalero de la ciudad. 

En este espectáculo inaugural, muy dinámico y visual, el pregonero repasó su trayectoria carnavalesca. Con fotografías antiguas y sus propios disfraces recordó su incesante trabajo por la fiesta. Fue responsable de organizar las míticas ediciones del Carnaval de la década de los 90, pero lo de Pelayo es amor al Carnaval participativo, al de salir a divertirse con otros. Es un habitual de la calle carnavalesca, aunque lo suyo no sea cantar en agrupaciones. No en vano, el Carnaval lo lleva en los genes. Lo siente desde que era niño, cuando se vestían sus padres y tíos, “Barrancos casi todos”, aunque él se quedaba sin disfraz por la prohibición del régimen franquista. 

El de Pelayo fue un pregón muy reivindicativo. Reivindicativo con la propia fiesta, por su propia naturaleza crítica, de parodia y humor, aunque “con respeto y sin llegar al insulto”. “Es importante mantener y conservar esta fiesta, por todas las personas que han luchado a lo largo de los años para que no se pierda”, reclamó el pregonero, que afirmó que el Carnaval “no sólo es máscara, sino que es cultura popular, música, teatro o artes plásticas”. 

Y reivindicativo también con el Carnaval de calle, el de la improvisación, el de disfrazarse con cualquier cosa. Así, Pelayo puso su granito de arena para que haya más gente que se disfrace o que salga en agrupaciones “porque cada vez hay menos en Loja”. “Antes, el relevo estaba asegurado por la cantera de niños que había en los colegios; ahora ya no se ven tanto”, lamentó. 

No podía faltar el recuerdo de alguno de sus disfraces más destacados. Muchos de ellos se pudieron ver en las fotografías que se proyectaron. Los reyes de España, la familia real inglesa, la Pantoja y Julián Muñoz o San Pancracio visitaron en su día el Carnaval de Loja de la mano de Pelayo. Pero el pregonero también se disfrazó con algunos de sus míticos trajes carnavaleros. Su primera aparición fue encarnando a Charles Chaplin y el momento más divertido se produjo cuando salió a escena su disfraz más recordado, el Sagrado Corazón de Jesús, que generó no pocas risas entre el público que abarrotaba el Imperial.

Pelayo no estuvo sólo durante su pregón. Sus intervenciones estuvieron salpicadas por actuaciones de varias agrupaciones carnavalescas locales. Algunas en activo y que participarán en el concurso, como la de su hijo Fran Pelayo -‘Los que no están muy católicos’-, o la murga femenina ‘Espérame sentao’; otras que tuvieron un papel muy importante en el pasado pero que ya no salen, como la comparsa de ‘Las Niñas’;  y otras también ilegales, como la callejera de Manes y Benja que abrió el pregón y también lo cerró con un divertido concurso en el que ocho voluntarios luchaban por conseguir el mejor disfraz en sólo tres minutos. 

Pero para el final, Manolo Pelayo se había reservado un “impresionante” truco de magia que hizo desaparecer por un momento al concejal de Cultura, José Antonio Gómez. Eso sí, después regresaría transformado en Pablo Iglesias, aunque con una coleta un poco más castaña… 

Reconocimientos del Carnaval 

Previamente al pregón, la Asociación Lojeña de Carnaval entregó sus dos galardones anuales. Por un lado, la “Máscara del Carnaval”, que este año han recibido el que fuera el alcalde de la ciudad, Manuel de la Plata, y su pareja, Paqui Daza, como reconocimiento “a su trayectoria carnavalera disfrazándose cada año, con buen humor y engrandeciendo el pasacalles”. De la Plata agradeció el reconocimiento y animó a la gente de su edad a que se vista y salga a la calle a pasarlo bien. 

Por otro lado, el ‘Antifaz de Oro’, el máximo reconocimiento que concede la asociación, fue entregado a Rafael Muros, chirigotero de la peña carnavalesca ‘Los del Taco’ “por su trabajo constante y su exultante veterana juventud”. Sus compañeros de agrupación, este año ‘El Clan de los Chiriflados”, le dedicaron una letrilla. Emocionado, Muros agradeció su reconocimiento que dedicó a su familia, a su chirigota y a su peña. “Estoy muy orgulloso de ser lojeño y, sobre todo, de ser un lojeño carnavalero”, apostilló. 

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