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sábado, 18 de mayo de 2024

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Bonachera - Roscos de Loja

La Coral María del Carmen Romero cumple 25 años de emoción y pasión vocal

La fundadora del coro y la actual directora resumen en un conmovedor abrazo la fructífera historia de esta agrupación lojeña

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Cantar con emoción es sentir cómo la voz fluye al compás del corazón. Cómo el pentagrama serpentea por entre los sentidos, pleno de vida, y las escalas nos elevan hasta los recónditos espacios de los sentimientos más profundos. 

Cantar con pasión es sentir la catarata de fusas y semifusas, redondas blancas y corcheas precipitarse por el torrente sonoro, como besos estremecidos en labios.

Cantar como ellos y ellas lo hacen es vivir la armonía en primera y segunda persona. La del goce propio y la de nosotros, dichosos cautivos de sus sones. 

Porque, ya sean las más complejas partituras o las más sencillas composiciones, sus voces nacen de la sinceridad y la entrega, de la música hecha cuerpo y alma, de la gratitud y el esfuerzo.

Vienen estas líneas al caso por el veinticinco aniversario de feliz existencia que la Coral María del Carmen Romero Avellaneda, a la par del Conservatorio, ha compartido con el pueblo de Loja.

El pasado 19 de diciembre, en una histórica jornada para los anales lojeños, se reconocía, se reconocían en el fructífero devenir de un colectivo por el que han pasado decenas de amantes de la música coral.

Y se hacía por partida doble. Una la institucional, llevada a cabo en el salón de plenos del Palacio de Narváez, sede del Ayuntamiento, y otra artística en la iglesia de Santa Catalina, con motivo del tradicional Concierto de Navidad. En ambos casos, asistiendo como testigos y participantes, los miembros del Orfeón Santo Reino de Jaén.

En el primero de los casos, la Corporación Local, con el alcalde Joaquín Camacho a la cabeza, rendía un sentido homenaje a la Coral lojeña, en el que pudieron oírse los testimonios de algunos de sus integrantes, desde la actual directora, Candelaria Jiménez López, pasando por los coristas más veteranos del grupo, Antonio y Paqui, que militan en sus filas desde los comienzos, el presidente de la agrupación vocal José Baréa, o el fiel pianista y cantante Blas Ramos.

Todos ellos, con la emoción del momento, relataron sus experiencias, el valor de la complicidad creativa, el trabajo realizado o la evolución y regeneración del coro. Candelaria Jiménez, además valoró la figura de la creadora de la, por entonces, Coral del Conservatorio de Música de Loja, María del Carmen Romero, de su tesón y empeño, de su dedicación vital a engrandecerlo, o de Rosa María Rodríguez que dirigió igualmente la coral durante unos años. También del carácter internacional de sus actuaciones o de los grandes escenarios en los que se han elevado sus voces: Auditorio Manuel de Falla y Palacio de Congresos, en Granada, La Maestranza de Sevilla, la catedral de Jaén… O haber sido dirigido en alguna ocasión especial por algunos grandes directores musicales, como es el caso del estadounidense James Conlon, de gran reconocimiento mundial dentro de la música sinfónica.

Y, como no, Candelaria habló así mismo de  la paulatina formación musical de sus integrantes, gran parte con estudios de conservatorio y muchos de ellos interpretes, además, de instrumentos musicales, a la vez que de su paciencia y dedicación. 

Un amplio repertorio

Se refirió, igualmente, al repertorio que se ha ido incorporando, sobre todo desde 2011, fecha en que accedió a la dirección del coro, tras verse imposibilitada para continuar por una grave enfermedad María del Carmen. Sumando temas cada vez más complejos de ejecutar, incluyendo partituras como el Réquiem de Mozart o el Carmina Burana de Carl Orff, o de compositores actuales y en plena labor creativa. Desde el canto gregoriano de la Edad Media hasta nuestros días, y con una clara y definida vocación por la innovación y las nuevas tendencias.

Un catálogo de piezas que se ha visto enriquecido con la incorporación en sus actuaciones de piano, clarinete, violonchelo, percusión, e incluso guitarras eléctricas y batería en algunas ocasiones. También por las prodigiosas voces de las solistas que sobrecogen al ser escuchadas, o la dramaturgia con que han impregnado algunas presentaciones.

Como se ve, todo un corolario de entrega pero, sobre todo, de la emoción y la pasión de la que hablábamos al principio de esta crónica.

Datos todos ellos que aplaudieron y felicitaron tanto el alcalde, Joaquín Camacho, como el concejal de Cultura, José Antonio Gómez, quienes les agradecieron su proyecto musical y también social, su compromiso con Loja, reafirmando el apoyo del Ayuntamiento que esta coral ha tenido desde su nacimiento por parte de todas las corporaciones.

Concierto de Navidad

El segundo ámbito de tan especial jornada se produjo unas horas más tarde en el templo barroco de Santa Catalina, en el barrio Alto de Loja. Un escenario donde se han materializado algunos de los momentos más estelares de esta agrupación vocal, y en el que se realiza desde hace años el concierto navideño de villancicos.

Con una iglesia totalmente llena de un público deseoso de dejarse llevar por las armonías de los lojeños, y tras la también brillante actuación del orfeón jienense, la juventud y veteranía de la Coral María del Carmen Romero, en su presencia, ya que se encontraba en la primera fila de asientos con el alcalde y otros concejales, fue extendiéndose por el altar del templo, fueron encajando voces y atentos a las manos de la directora irrumpieron en una columna sonora que impresionó a los asistentes.

A partir de ahí fueron sucediéndose villancicos clásicos y modernos, con arreglos musicales, con liturgias visuales y las palabras de recuerdo para los coristas ya fallecidos. Y más adelante la subida al escenario de una treintena de antiguos miembros de la Coral del Conservatorio, y la afinación de las ochenta gargantas nerviosas por la vivencia, para crear un espacio inédito de luz sonora. Y un poco después más voces, las del Orfeón Santo Reino, que ya no cabían pero se estrecharon aún más sus lazos para el disfrute vocal, y el final, y la ovación cerrada y los “bravos” y la gente en pie… Y uno de los momentos más entrañables de toda la noche, cuando María del Carmen y Candelaria se fundían en un silencioso pero clamoroso abrazo. Y las lágrimas abriéndose paso y los nudos en la garganta y el público sobrecogido. 

Tantos y tantos sentimientos desbocados por entre las flores que recibieron las directoras del coro de Jaén, Dulce Nombre e Inmaculada, y las dos directoras del coro de Loja, que la foto final tenía colores, sabores y aromas de grandeza humana, y un conmovedor rastro latiendo por el cuerpo.

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