Granada y su área metropolitana vivieron ayer una jornada para olvidar. El miedo paraliza y no es para menos al vivir en apenas una hora media docena de temblores, que provocaron diferentes daños materiales en edificios y monumentos históricos. Ello obligó al cierre de comercios, entidades públicas, espacios patrimoniales y administrativos, evacuación de algunos hoteles y la salida a calles y plazas de cientos de vecinos asustados. Desde la Diputación de Granada incluso se manifestó la evacuación de 77 residentes en Centros Sociales de la Diputación.
El 112 recibió multitud de llamadas alertando de daños en propiedades y de atendieron con lesiones leves a una decena de vecinos. Granada se mantiene en nivel 1 de emergencia y las administraciones públicas se han movilizado para atender a la población. El consejero de Emergencias, Antonio Sanz, se desplazó a la capital nazarí para comprobar los destrozos provocados. Visitó el barrio del Zaidín, zona donde más visibles eran los daños provocados y espacio que albergaba desde ayer mismo una oficina para atender a los damnificados por el primer seísmo del pasado sábado.
La alcaldesa de la capital, Marifrán Carazo, tras una reunión de coordinación de todas las administraciones implicadas, anunciaba la elevación del Plan de Actuación Local ante el Riesgo Sísmico de fase de preemergencia a fase de emergencia, situación operativa 1, con el objetivo de reforzar la atención ciudadanía. El subdelegado del Gobierno, José Antonio Montilla, pedía seguir todas las medidas de seguridad. Granada entera se ponía en alerta para dar respuesta a los efectos de los intensos temblores y tratar de transmitir calma a una ciudadanía muy asustada ya por la reiteración de los seísmos.
A pesar de las indicaciones, en muchas plazas y parques de la ciudad muchos granadinos se congregaron huyendo del miedo o al menos buscando un espacio para compartirlo con otros en la misma situación. Los que pudieron, emprendieron el camino hacía otros puntos de la provincia, especialmente dirección Costa, donde sentirse más seguros. Los que estaban en centros comerciales como Nevada Shopping, Granaita o Serrallo Plaza fueron desalojados por seguridad, con la colaboración de la Guardia Civil. Y muchos negocios del centro también bajaron las persianas.

En esa situación y en ese mismo momento, los seísmos comenzaron a las 10:37 de la mañana siendo el segundo más contundente a las 11:30 horas, estaba la lojeña Marina Miranda, que vivió el pánico en el centro comercial Nevada. Así lo explicaba a Onda Loja Radio, que ya había constatado la aparición de grietas en el firme de los aparcamientos exteriores de este centro comercial.
Incluso durante la entrevista, y ya en otro lugar de la capital y dentro de su coche, Miranda notó el seísmo de las 11:30 horas, de nuevo de 4 grados de magnitud.
Junto a la capital, especialmente el barrio del Zaidín, Las Gabias, Íllora, Alhendín, Armilla, La Zubia o Gójar, donde se produjo el epicentro fueron los municipios más afectados.









