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jueves, 30 de mayo de 2024

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Bonachera - Roscos de Loja

Los farmacéuticos de Loja se unen al dolor de la pérdida de su compañero y reclaman su papel fundamental

El fallecimiento de Manuel Ruiz, un conocido auxiliar de farmacia del municipio, pone en el foco a este colectivo que se encuentra en el frente de la batalla contra la pandemia de coronavirus

Los farmacéuticos son uno de los colectivos que, al igual que el resto del personal sanitario, se encuentra al frente de la lucha contra la pandemia del coronavirus. El fallecimiento por esta enfermedad de Manuel Ruiz, conocido auxiliar de farmacia en Loja, ha puesto en el foco a este colectivo de riesgo que reclama su papel fundamental en esta crisis y que, según fuentes oficiales, se registra una quincena de casos de contagio en toda la provincia desde que se proclamó el estado de alarma.  

Ayer, a media mañana, todos los profesionales farmacéuticos de Loja guardaron un minuto de silencio en señal de duelo por su compañero. Durante los próximos días, la Farmacia Bruque Tallón, donde trabajaba este lojeño, cerrará sus puertas hasta la próxima semana. Por esta circunstancia se ha establecido un cambio en las guardias nocturnas, que se desarrollará desde las 9 de la noche hasta las 9 de la mañana. 

Además, este fin de semana estará de guardia la Farmacia Ocaña, en la avenida Rafael Pérez del Álamo, que este domingo abrirá durante 24 horas. Una de sus propietarias, Ana Ocaña, comunicó en Onda Loja Radio, los momentos “difíciles por los que pasan los farmacéuticos”, al mismo tiempo que transmitió su pésame a la familia del fallecido, a consecuencia del Covid-19.  

Técnicos sanitarios que están en primera línea para atajar esta enfermedad. “Estamos en continuo riesgo de contagio y lo tenemos que hacer con la mayor protección posible” -apuntó-, y lo hacen con acciones prioritarias como mantener la distancia de seguridad, desinfección de superficies e higiene constante de manos. “Medidas que hemos reforzado en los últimos días, porque el estado de alarma nos pilló tomando decisiones, por lo que recibimos constantes protocolos de los Colegios de Farmacéuticos para asegurar nuestra salud y la de nuestros clientes a los que también hay que proteger”, explicó. 

Y, ante este panorama de seguridad, se encuentran con la escasez de material de protección, como mascarillas, geles hidroalcohólicos, guantes, entre otros elementos esenciales, por lo que muchos establecimientos se han visto obligados a instalar mamparas y protecciones oculares. “En nuestro caso teníamos material básico, pero luego ha sido imposible conseguir más y los reutilizamos”,  detalló. 

Por esta circunstancia, denuncian la nula respuesta del Ministerio de Sanidad que no les suministra de estos elementos de protección ante el virus. “Nos sentimos desprotegidas por la Administración ante una enfermedad que, en sus primeros días, cursa con síntomas menores y no se sabe quien tiene o no la enfermedad”, comentó la farmacéutica. De ahí que piden a la población que, si se tienen algún síntoma de tos seca o fiebre, “os quedéis en casa”.  

Entre farmacias, Hospital y Centro de Salud existe una coordinación permanente para evitar la saturación del servicio sanitario, sobre todo, a la hora de renovar tratamientos médicos. “La idea surgió del colectivo de farmacias para evitar que la gente fuera a los centros hospitalarios. Allí nos pusimos en contacto con profesionales médicos y de enfermería, a las que les enviamos los tratamientos, que tienen que ser renovados, con un listado diario para descongestionarlos un poco”, informó. 

Como cada día salen actuaciones nuevas, Ana Ocaña especificó que, para las personas que están en cuarentena o mayores como población de riesgo, existe un servicio habilitado que “les lleva las medicinas a casa y que se debe solicitar en la propia farmacia”. También recomendó que los pacientes crónicos sigan con sus tratamientos para preservar su estado de salud.

Sobre la respuesta de la ciudadanía a su labor, esta profesional sanitaria resaltó el  agradecimiento que reciben cada día.  “Nos agradecen muchísimo nuestro trabajo, sobre todo, en los primeros días que fueron de pánico y nosotros ejercimos una tarea didáctica sobre cómo se debía actuar para no contagiarse”. También adelantó que, como consecuencia del confinamiento, está llegando “personas con cuadros de ansiedad o que no pueden conciliar el sueño”. A todos los usuarios pide que, tengan paciencia, porque la falta de personal y las medidas de protección hacen que se dilate el tiempo de espera, aunque reconoce que “los primeros días había más inquietud y ahora la gente va más tranquila, adaptándose a sus rutinas”. 

En cuanto a su estado de ánimo, a esta altura de la pandemia, la farmacéutica Ana Ocaña subrayó que “estamos fluctuantes, por un lado, nos sentimos útiles para darlo todo y, por otro, sentimos miedo porque tenemos familias y no queremos que se contagien”. Lanzó un mensaje de tranquilidad a los lojeños porque de esta situación “vamos a salir y vamos a ser mejores que antes”. 

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