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miércoles, 22 de mayo de 2024

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Bonachera - Roscos de Loja

Loja tiene una profunda deuda con el poeta Juan de Loxa, fallecido en Madrid ayer viernes

En las últimas semanas mantenía una intensa actividad en Granada, donde recibía el homenaje de la Universidad

Juan García Pérez, conocido internacionalmente como Juan de Loxa, fallecía ayer viernes 15 de diciembre, a la edad de 73 años, en Madrid, ciudad con la que compartía residencia en las épocas en las que no se encontraba en Granada.

Una afección respiratoria, precisamente a él que tanto alentó la respiración creativa de más de una generación, él, que tanto hizo por la renovación del aire en los últimos años del franquismo y la transición, él, que tanto significó para la libertad de los españoles, se lo ha llevado. Pero no se ha ido en silencio, sino que lo ha hecho inundándonos de su espíritu fresco, rebelde, reivindicativo y heterogéneo; compartiéndonos ese torrente de luz que emanaba de su mirada abierta a un horizonte sin fronteras; mostrándonos una senda que sólo conoce de perfiles sinceros y auténticos.

Se nos ha ido Juan. Sí, así de rotundo y de triste. Y ayer, y hoy, y mañana son días de enorme pena para esta ciudad, pues acaba de dejarnos uno de sus hijos más grandes y referente literario de nuestra época, además de ser el único que llevaba como apellido el nombre de su ciudad. 

Llevaba varios días intentando comunicarme con él y me preocupaba recibir devueltos los email. Su buzón, decía un lacónico mensaje, estaba lleno. Sin que lo supiera, algo me dice que estaba haciendo acopio de sus versos, de sus momentos más intensos, de una vida que está llena de emociones, de pasión, de rebeldía… Se nos ha ido, sobre todo, un gran hombre y lloro su partida, aunque sé que Juan no quiere llantos, sino un profundo y eterno abrazo. 

En su honor, a continuación se transcribe el reportaje que tuve el inmenso honor de hacerle en el CORTO DE LOJA, en el número 319, correspondiente al mes de junio de este año. Con él pretendemos dar a conocer una pequeña, aunque imprescindible, reseña de su intensa vida.

JUAN DE LOXA: UNA VIDA DEDICADA A LA CREACIÓN

Conocí a Juan de Loxa a mediados de los años 70, aunque mi padre ya me había hablado de él como una persona singular que llevaba el nombre de nuestra ciudad por el “Parnaso” granadino y andaluz. 

Pero fue, con motivo de la publicación de un libro por cuatro lojeños, Antonio Ramón Molina, Lauris Rodríguez de la Calle, Juan José Pérez Guerrero y yo mismo, cuando tuve la inmensa fortuna de conocer más a fondo a ese hombre extraño del que hablaban en Loja, al poeta, al comunicador, al transgresor y al ser que, a todos ellos, sustentaba un cuerpo menudo, inquieto y con una gran melena libertaria que alentaba, con su ir y venir, el vaivén de los versos. 

Aquel balbuceante libro se llamó “300 gramos de poesía”, para el que Juan hizo un espléndido prólogo, además de presentarnos en la Feria del Libro de Granada, en 1979, y dedicarnos un programa íntegro de su inigualable, y nunca superado, Poesía 70.

De su mano llegamos hasta la gran Elena Martín Vivaldi, en una tarde otoñal del Suizo, en Puerta Real, así como a otros grandes poetas y escritores. Visitar su casa en el Albaicín era adentrarse en un mundo totalmente diferente (quizá hube de decir delirante). Con la Alhambra por el horizonte de los alfeizares, el poeta lojeño se movía con felina soltura por entre las gentes que se arrellanaban por doquier mientras recitaba algunos poemas o refería sucesos político-culturales de una Granada que se abría a un tiempo nuevo. Efervescencia en la mirada, en sus manos, en su sonrisa, en su verbo… ofreciendo a aquellos jóvenes que por entonces éramos, una imagen, una identidad y un viento para el que no había fronteras.

Mantenemos desde aquellos años, felizmente peligrosos, una amistad que no decae por culpa de las distancias, ya sean kilométricas o temporales, lo que nos permite mantener siempre una conversación que no acaba ni comienza en una nueva cita, sino que continúa en un presente imperecedero.

Loja, hasta la presente, es deudora del único hombre que la lleva en su identidad, aún no hay una calle, ni una placa, ni un reconocimiento a su persona y a todo lo que significa en el plano cultural español, como poeta, como artista polifacético integral, como periodista, como gestor o dinamizador y promotor cultural… aunque sé que no es amigo de los fastos protocolarios. A él, mientras tanto, la boca se le hace “aes” y “oes” cuando pronuncia su apellido literario, con la sonoridad con que discurren los caudales más fértiles de sus raíces.

Juan tiene un corazón muy grande y una sensibilidad aún mayor. A uno se le pasa el tiempo oyéndolo mientras, con la modestia que proporciona la sabiduría, se entusiasma hablando de Federico, sí, García Lorca, cuyo legado ha cuidado con su vida y con su alma, de Imperio Argentina, con quien mantuvo un idílico romance artístico, o de las nuevas voces, las nuevas formas, los nuevos proyectos que siempre rondan por su cabeza.

ESCRITOR Y ARTISTA MULTIDISCIPLINAR

Poeta y periodista. Destacado promotor de la vida cultural granadina en el último tercio del siglo XX. Dirige la Casa Museo Federico García Lorca de Fuente Vaqueros (Granada), desde su fundación en 1986 hasta 2006. Estudia en el Colegio del Sacromonte, en la Facultad de Filosofía y Letras de Granada, Escuela Normal de Granada y Murcia, y Universidad Complutense de Madrid, en la rama de Ciencias de la Imagen. Su andadura literaria se inicia formalmente con la fundación, en 1967, de “Poesía 70”, programa radiofónico que se emite desde Radio Popular de Granada a toda España (luego da origen a una revista) donde se expresan jóvenes poetas como Justo Navarro, Joaquín Sabina, Pablo del Águila, José Heredia Maya, José Carlos Rosales o Fanny Rubio. 

POESÍA 70

Dentro del movimiento en que llega a convertirse el proyecto de Poesía 70, Juan de Loxa impulsa en 1969 el Manifiesto Canción del Sur, una reivindicación de los valores de la canción de autor y la dignidad de la copla andaluza, dentro de un contexto de activismo cultural y político. El manifiesto tiene gran proyección desde su nacimiento, y de él emergen cantautores como Carlos Cano, Antonio Mata, Enrique Moratalla, Esteban Valdivieso, Miguel Ángel González, Antonio Fernández Ferrer y Ángel Luis Luque. 

Durante años dirige las páginas culturales del diario granadino Patria, con el beneplácito de Eduardo Molina Fajardo (director del periódico), páginas que acaban siendo suspendidas por la Dirección General de Prensa. También colabora con Ideal, en Granada, y en periódicos y revistas de ámbito nacional, siendo fundador de la revista contracultural El Despeñaperro andaluz, en la que colaboran, entre otras firmas, Gerald Brenan, Eduardo Castro, Alejandro Víctor, Imperio Argentina, Fernando de Villena o Nino Cruz. Durante las décadas de los ochenta y noventa del siglo XX escribe guiones para radio y televisión.

PRODUCCIÓN POÉTICA

Aunque cuenta con numerosa obra inédita, publica los poemarios Las aventuras de los… (1971), Y lo que quea por cantar (1980), Crimen maravilloso, libro de artista con dibujos de Quijano (1980), Christian Dios en cada rincón de mi cuerpo (1982), la antología Echad la culpa a Mame (publicada en Argentina). Sus textos aparecen en numerosas antologías colectivas, entre ellas Memoria del flamenco de Félix Grande, Degeneración del 70: poetas heterodoxos andaluces (de la revista cordobesa Antorcha de Paja, 1978), En la misma ciudad, en el mismo río (editada por Fernando de Villena), Ocho paisajes, nueve poetas (editada por Olalla Castro, en prensa) y Antología consultada de la nueva poesía andaluza, editada por Miguel Urbano en 1980. 

DIFUSIÓN INTERNACIONAL

Algunos de sus poemas son traducidos al alemán por el prestigioso hispanista Hans-Jürgen Heise y al griego por Carlos R. Méndez, Kostas T. Tsirópoulos, Xenofón Kokolis y Stelios Karayanis. Escribe también textos dramáticos concebidos para espectáculos de música y danza. Así, el bailaor y coreógrafo Mario Maya estrena dos obras suyas de contenido gitano-andaluz, los espectáculos Ceremonial (1975), montaje pionero en cuanto a nuevos planteamientos del género, y el musical jondo ¡Ay!, presentado en teatros como La Fenice de Venecia o el Carnergie Hall de Nueva York, así como en París, Berlín, Tokio, Buenos Aires o México D.F.

Artista polifacético, trabaja en discos como La invasión de los bárbaros del Sur (1980) y No hay derecho, con textos suyos, música de José Nieto e interpretación del grupo Aguaviva. Edita también los discos ¡Ay Jondo! y Y lo que quea por cantar, con baile de Mario Maya y la colaboración de Manuel de Paula y Miguel López, entre otros. En ésta su faceta musical es autor de innumerables letras flamencas que se cantan como anónimas por infinidad de cantaores, y de temas para cantautores como Enrique Moratalla. Textos suyos han sido además fuente de inspiración para el compositor Francisco Guerrero, autor de obras como Jondo (que conseguiría el año 1974 el Premio de Composición Gaudeaumus de Holanda), Ordeno cambiar las camelias según se vayan marchitando, y Loxa, obra para órgano, entre otras piezas, así como para el cantautor catalán Enric Hernàez, que canta su poema “Fotogramas” en el disco Oh poetas salvajes (2002), en el que también pone música a textos de Ángel González, Mario Benedetti, Bernardo Atxaga, Felipe Boso o Cristina Peri Rossi.

MONTAJES MUSICALES

Loxa es autor asimismo de montajes de música y recital con su propia voz, Concierto de flauta y guitarra para ángeles caídos, y de espectáculos de poesía visual, compartiendo exposiciones y monografías con artistas como Joan Brossa, Fernando Millán y Alejandro Gorafe. En esta línea ha publicado el ensayo La poesía más revoltosa: desde Dadá a Granada. Ha ofrecido numerosas conferencias en diversas universidades y centros culturales, tanto en España como en Grecia, Portugal, Estados Unidos, Francia, Argentina y Argelia.

Posee varios premios literarios y de popularidad, así como un Premio Ondas (1982) por el programa “Poesía 70”, emitido durante 26 años en Radio Popular. Ha sido asimismo distinguido con la Medalla de Honor de la Real Academia de Bellas Artes de Granada y ostenta la medalla P de la Academia de Buenas Letras de Granada, donde ingresa públicamente el 3 de abril de 2006 con un discurso sobre el cine dedicado a Francisco Ayala y titulado “Granada en el lienzo de plata”. 

DIRECCIÓN CASA GARCÍA LORCA

Como director de la Casa Museo Federico García Lorca de Fuente Vaqueros, Juan de Loxa ha desarrollado en los 20 años en los que ha permanecido en el cargo una entusiasta e incansable labor de difusión de la obra lorquiana, facilitando el trabajo de investigadores llegados de todo el mundo, interesados por la obra del poeta granadino, reuniendo un ingente material relacionado con el poeta que se deposita en su casa natal, a veces llegando incluso a invertir para ello su propio patrimonio personal. Es de destacar la labor editorial desarrollada desde la casa museo con las colecciones Don Alhambro, Soto de Roma, etc., en las que han visto la luz originales de Elena Martín Vivaldi, Rafael Alberti, Antonio Ramos Espejo, Fernando Villalón, Pedro Salinas, Antonina Rodrigo, Maya Altolaguirre, Miguel A. López, Mario Hernández, Jacques Issorel, Urbano Martínez, entre otros. También bajo su dirección y al cuidado de Claudio Sánchez Muros ha mantenido varias ediciones facsimilares sobre Encarnación López Júlvez “Argentinita”, José Caballero y La Barraca y numerosos inéditos de Lorca.

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