La declaración de impacto ambiental del proyecto línea de alta velocidad entre Bobadilla y Granada recoge la obligatoriedad de establecer medidas complementarias para minimizar, o al menos paliar en parte, las afecciones ambientales que la ejecución del proyecto y posterior uso causa en la zona. Esas medidas se llevarán a cabo en coordinación con la Consejería de Medio Ambiente de la Junta de Andalucía, por lo que las reuniones de este ente con ADIF se suceden para su definición. La última de ellas se llevó a cabo en pasados días con una visita técnica a diferentes puntos de actuación en la Sierra Gorda de Loja.

Acompañados del teniente de alcalde de Urbanismo, José Antonio Gallego, y de técnicos municipales como Agentes Forestales y coto de pesca, los responsables de ADIF, TRAGSA y Consejería pudieron comprobar sobre el terreno las medidas ya planteadas en pasadas reuniones. En concreto, el resumen de medidas complementarias/ compensatorias del tramo variante de Loja se centra en la recuperación y protección de humedales, instalación de paneles divulgativos, mejora del estado de conservación de hábitats en zonas de monte público, medidas de protección de aves y quirópteros, medidas de protección patrimonial en el monumento natural Nacimiento de Riofrío y adecuación y mejora del estado ambiental del monumento natural de los Infiernos de Loja y sus arroyos.

En el apartado de protección de humedales, las medidas se centran en el inventario de la Junta de Andalucía con el fin de proteger los anfibios de especial interés de la Sierra Gorda de Loja. También se actuará en otros humedales no recogidos en ese inventario. En concreto se actuará en 13 de estos espacios entre los que se encuentran los más conocidos como son el Charco del Negro y el de Alcántar, entre otros. En los mismos se contemplan medidas como la reconstrucción de muros, cerramientos instalación de regletas de nivel y aporte de tierra vegetal y plantación.

Dar a conocer los espacios naturales del municipio y concienciar sobre su conservación es otro de los objetivos dentro de estas medidas compensatorias. La instalación de paneles divulgativos sobre los valores naturales de la Sierra de Loja y otras medidas relativas a equipamientos de uso público, contempla diferentes hitos. Se ha estimado la instalación de tres señales interpretativas de los humedales de Loja y cinco señales indicado la zona de especial conservación en los accesos perimetrales de la sierra.

A ello se suman mejoras puntuales de conservación de hábitats en zonas del monte público. Se centra en acciones para reducir el riesgo de incendios forestales, soterramiento y adecuación de una línea eléctrica, retirada de instalaciones antiguas, tratamientos selvícolas, naturalización y mejora de pastos, mejora de caminos y adecuación de balsa contra incendios.

La protección de la fauna también tendrá medidas concretas. Se estima la instalación de nidos artificiales para Águila Imperial en árboles de grandes dimensiones con al menos diez unidades. También se actualizará los enclaves de interés para murciélagos en el entorno de la Sierra de Loja y colocación de señales de régimen de acceso y aforo en emplazamientos de interés para quirópteros.

Especialmente destacan las medidas en los dos monumentos naturales de Loja: Riofrío y Los Infiernos. En el caso del primero se contempla un proyecto de restauración, acondicionamiento e interpretación de su nacimiento. Se estima la adquisición de fincas particulares para adecuar el entorno al uso público e interpretación de los valores que alberga. En el caso de los Infiernos altos, se busca la mejora del estado ambiental del monumento y sus arroyos. Las medidas contemplan la adecuación del cauce y sus márgenes mediante podas de realce, cortas y retirada de maderas muertas. También se estima la limpieza de residuos del cauce dentro de una superficie de 2,6 hectáreas. La actuación en el Arroyo Manzanil se afirma clave para mantener el valor de la cascada de la Cola del Caballo.
El documento acordado deja claro que las medidas se consideran de vital importancia para la conservación de los entornos donde se ubicará la infraestructura. También se expone que las mismas han sido consensuadas con ADIF y que si se llevan a cabo en su totalidad, contribuirán a minimizar o, al menos, paliar en parte, los impactos ambientales que la ejecución del proyecto están suponiendo.










