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domingo, 26 de mayo de 2024

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Bonachera - Roscos de Loja

La Unidad Canina lojeña, finalista en los Juegos Europeos de Policías y Bomberos

Participa, alcanzando medalla, en la modalidad K9, ligada al adiestramiento de perros para búsqueda de estupefacientes, defensa y agilidad

La Unidad Canina de la Policía Local de Loja ha quedado finalista estos días en los Juegos Europeos de Policías y Bomberos, que han reunido en diversas localidades onubenses a cientos de profesionales de toda Europa para competir en decenas de modalidades deportivas y destrezas.

Dentro de estos VI Juegos Europeos, que comenzaron el pasado día 11, la unidad canina lojeña participó en la modalidad K9, ligada al adiestramiento de perros para objetivos tan diversos como búsqueda de estupefacientes, defensa y agilidad. Loja estuvo representada concretamente en las modalidades de Búsqueda de Estupefacientes, en las que Arón y Arwen quedaron entre los diez primeros puestos, y Agilidad, donde la labradora Luna logró una medalla de plata más que meritoria a sus casi 7 años de edad.

La unidad canina de la policía, al frente de la cual está el guía y adiestrador José Carlos Rivas, es la única de la provincia que ha participado en esta edición de los Juegos Europeos, y ha concluido más que satisfecha su participación en el evento, tras traerse una medalla de plata en Agilidad. El metal se lo trajo Loja gracias a la destreza y obediencia de la perra Luna, que concluyó en buen tiempo y con un ritmo acertado un circuito de obstáculos que debía pasar bajo las órdenes de Rivas. La dificultad de la agilidad, como el resto de pruebas del k9, es que mide las habilidades de los perros y sus guías ante situaciones completamente nuevas, ya que ni los adiestradores ni los canes han tenido contacto alguno con anterioridad con la zona o pruebas que han de pasar.

En cuanto a la búsqueda de estupefacientes, donde compitieron unidades caninas de toda España, destacaron en los diez primeros puesto el pastor belga ‘malinois’ Arón -de cuatro años de edad- y la pastora mestiza Arwen -de casi dos y adoptada por Rivas-. Buenísimo trabajo hizo Arwen -y así fue reconocido por el tribunal-, puesto que la perra se adaptó perfectamente a los escenarios aleatorios en los que tuvo que localizar y marcar adecuadamente, en apenas 10 minutos, sustancias tan distintas como marihuana, cocaína o heroína, sin dejarse distraer por el olor de otras zonas contaminadas ni por el ruido o presencia de los cientos de personas que observaban entre el público. Las pruebas, que se alargaron durante tres jornadas y que se fueron complicando para eliminar a los competidores, simularon situaciones frecuentes en el trabajo policial, como la búsqueda de drogas en vehículos, en espacios abiertos como parques, en zonas cerradas como habitaciones y, cómo no, en personas.

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