El Estadio San Francisco acogió un año más el juego del Grand Prix en formato lojeño, pero en esta ocasión, y como novedad, adaptado a los más pequeños. Se cumplía así con una petición expresa de los menores que veían como eran los más jóvenes los que disfrutaban de los juegos sin que ellos pudieran ser partícipes. La espera mereció la pena, ya que dieron buena cuenta de los juegos y pruebas que desde las empresas locales Dajoheca y Saltarines les prepararon.

Mucha aceptación entre las familias que llenaron el graderío y sillas instauradas para la ocasión. En total fueron 48 niños y niñas de entre 6 y 12 años los que conformaron los seis equipos participantes. Cada uno de los grupos tenían su propio color y nombres tan originales como: Los titanes del juego (amarillo), Los que no corren vuelan (rojo), Los reyes de la vaquilla (fosforito), Los espanta vacas (azul), Los super rayos (verde) Tormenta Mixta (naranja).
En total se desarrollaron 6 pruebas puntuables, donde no faltó el agua, la espuma y las colchonetas. Los circuitos de destreza se mezclaban con los juegos de conocimientos. Las caídas se mezclaban con los patinazos mentales para deleite de los espectadores, que no paraban de animar a los participantes. Entre todos los juegos destacó un clásico, ‘La patata caliente’, que contó con preguntas muy locales.

El juego duró durante dos horas y media. Aunque todos ganaban un detalle, nadie se quedó sin su medalla conmemorativa, el equipo ganador, en cuanto a mayor número de puntos conseguidos, fue el grupo rojo.
Sin duda fue una experiencia única para cada grupo que facilitó también la convivencia entre pequeños de diferentes edades, ya que las pruebas se adaptaban según fueran benjamín, prebenjamín, alevín o infantil. Sin duda el Prix Loja Infantil fue todo un éxito que repetir, ahora queda esperar al de los jóvenes el próximo 27 de agosto en el mismo lugar y a la misma hora.















