Tal y como explica la página web del Instituto Geográfico Nacional, un eclipse solar es el fenómeno astronómico que se produce cuando la luna oculta total o parcialmente el sol visto desde la tierra. Esa la definición científica, la mundana podría ser un evento más u oportunidad para juntarse con familiares y amigos y pasar una tarde noche de verano. Muchos lojeños se sumaron al ‘fenómeno eclipse’ y llevaron a cabo sus quedadas en los puntos más altos del municipio.

Los puntos altos de la Sierra Gorda de Loja – desde el Charco del Negro para arriba con el Llano del Tejadillo y El Lapiaz como principales puntos- pasando por Sierra Martilla, El Hacho o cualquier otro mirador en la ciudad y en las pedanías, sirvió como lugar de encuentro. Desde más de una hora antes del inicio del fenómeno la hilera de coches se movía frenética por carrilles y caminos buscando el mejor punto de visión del astro rey. No faltaban en esos grupos las viandas, lo que en algunos casos podría confundirse como un San Marcos más.

Justo a la hora prevista, las 19:50 horas, el sol lojeño aparecía con un primer mordisco dado por la Luna. Las solicitadas gafas protectores se sucedían con las de sol para contemplar el avance en la ocultación del satélite a nuestra estrella. Como el que contempla una pantalla de cine, y esperando el momento del desenlace, fue a las 20:37 horas cuando el 97% del sol quedó en penumbra.

Tan solo se observaba un pequeño halo luminoso inferior con forma de sonrisa daleada. En ese momento la emoción era evidente. Con menor luminosidad, el viento casi desapareció y ese silencio anunciado llegó. Aunque la pequeña franja de luz no dejó ver la oscuridad del 100%, se pudo apreciar la magnitud del fenómeno. Sin duda un aperitivo de lo que se podrá ver el año que viene, donde Andalucía si estará dentro de la total ocultación de nuestro astro rey.










