
La Vuelta Ciclista a España 2026 llegará a Loja el próximo viernes 4 de septiembre. El municipio será el final de la etapa 13, que partirá desde la localidad granadina de Almuñécar. Recibir al pelotón supondrá un hito histórico que conllevará una gran repercusión mediática. La retransmisión televisiva internacional servirá como plataforma de primer nivel para mostrar el patrimonio y los paisajes de la localidad. En cambio, también afectará a la movilidad no solo esa jornada sino también en las horas previas. Tanto es así, que el Ayuntamiento decidió hace unos meses declarar ese día como festivo local.
Poco a poco se van conociendo los detalles de los preparativos. Hasta esa fecha, el Ayuntamiento de Loja tiene un arduo trabajo por delante para adaptar el recorrido final a las exigencias de la organización. Según ha adelantado a El Corto de Loja la concejala de Deportes, Encarnación Murillo, el evento obligará a cortar al tráfico los viales por donde transcurrirá el pelotón, además de prohibir el estacionamiento en explanadas y vías adyacentes. También llevará consigo la implantación de las infraestructuras necesarias para hacer posible el desarrollo de la carrera, como salas de prensa, talleres de coches y bicicletas, así como una ‘fan zone’.
Para hacerse una idea de lo que acarrea un evento de este tipo, vendrán a Loja 26 autobuses y más de una docena de camiones. Además del personal de la organización, también se darán cita más de 120 periodistas acreditados de todo el mundo. “El recorrido tendrá también que adaptarse, eliminando obstáculos para que el pelotón pueda pasar con seguridad”, ha señalado la concejala. Todo un reto organizativo en el que están implicadas varias áreas y colectivos del consistorio, como Deportes, Policía Local, Protección Civil, Obras y Servicios y Medios de Comunicación.
La etapa 13 tiene un recorrido de 193,2 kilómetros. Partirá desde Almuñécar y terminará en Loja, en la avenida de Andalucía. El pelotón entrará en el municipio lojeño por la pedanía de La Fábrica, para discurrir por la Vega, la barriada de la Esperanza, el puente Aliatar, la avenida Pérez del Álamo y la de Andalucía. El arco del último kilómetro estará instalado a la altura del establecimiento ‘El Plumitas’, como ha adelantado la concejala Murillo, quien ha precisado que esos últimos 1.000 metros estarán vallados.
La meta se ha previsto a la altura del taller de neumáticos Isidro Gómez. Unos metros más adelante, en la confluencia con la avenida de Alcaudique, estará el camión que servirá de podio para los vencedores de la jornada. En toda esta zona se instalará la zona técnica, los vehículos de televisión, además de un control médico. También estará zona vip, que se extenderá hasta los aparcamientos del antiguo Molino World.
Una vez que los ciclistas lleguen a la rotonda de la antigua Yola, seguirán hacia la meta pero los vehículos que los acompañan se desviarán hacia la derecha por la redonda de Loja. En el primer tramo estarán aparcados los autobuses de los equipos. Muy cerca de allí, en el aparcamiento de Bonilla, se instalará la ‘fan zone’, que tendrá hasta seis trailers con pantallas, animación y merchandaising.
Los equipamientos se completan con una oficina permanente que irá en el pabellón Miguel Ángel Peña, donde también estará un taller de bicicletas y un taller de vehículos Skoda; una sala de prensa en el nuevo espacio juvenil, y un parking para los vehículos de la prensa, en este caso en la explanada del recinto ferial.
El desembarco de la organización será el 3 de septiembre. A las 20 horas el recorrido y las calles y explanadas aledañas tienen que estar despejadas de vehículos para permitir la instalación de los equipos de la Vuelta. Todo será retirado el mismo día 4 de septiembre a las 11 de la noche, cuando acabe todo. Durante todo este tiempo, estará cortada al tráfico la avenida de Andalucía y Pérez del Álamo, además de las calles aledañas. Tampoco se podrá aparcar, como indica la concejala.
El recorrido por el que transcurra la carrera deberá estar limpio para evitar accidentes, en cuanto a hierba, tierra o alcantarillas. Además, deben retirarse los contenedores, además de las señales de tráfico. Y para que la calzada sea lo suficientemente ancha para los corredores se deberán retirar elementos como isletas, medianas y bolardos.
Según ha explicado la concejala, hasta ahora se han celebrado tres reuniones para perfilar los detalles del evento y delimitar los espacios. Todavía quedan otras dos. La organización vendrá el día uno para supervisar que todo cumpla con sus criterios. Para entonces, ya se tendrán que haber hecho las obras necesarias.
La concejala se ha mostrado “muy contenta” porque Loja acoja el final de etapa. A pesar de todo el esfuerzo organizativo “va aportar más de lo que nos va a costar”. “Estamos un poco agobiados por todo lo que conlleva un evento de este tipo, pero muy satisfechos por sus repercusiones”, ha señalado Murillo. Entre ellas, la visibilidad que tendrá el municipio en televisión, además de los efectos positivos en los negocios locales, como los hoteles, “que estarán llenos para ese día”. Por otro lado, ha remarcado el apoyo de la Diputación y de las empresas lojeñas que se han interesado en participar”. “La Vuelta dará a Loja una visión mundial que de otra forma no podríamos tener”, apostilló.









