En una comparecencia pública en el salón de plenos del Ayuntamiento de Loja, y acompañado de la teniente de alcalde delegada de Gobernación, Inmaculada Ruiz, y la jefa de la Policía Local, Elena Ortiz, el regidor lojeño, Joaquín Camacho, ha exigido a los cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado en el municipio, que agilicen las investigaciones contra las plantaciones de marihuana y el tráfico de sustancias estupefacientes en la ciudad. Camacho ha querido comparecer ante la opinión pública con esta reclamación toda vez entiende la fiesta de pedida de este pasado sábado, que congregó a más de un centenar de vecinos saltándose el confinamiento, es la gota que ha colmado el vaso del incivismo y falta de seguridad ciudadana que vive la ciudad.
El edil comenzó su alocución agradeciendo la “actitud positiva y colaboración de la mayoría de los vecinos de Loja” dentro de esta crisis sanitaria que se está viviendo. Camacho pidió no bajar la guardia ya que entiende “esto no ha terminado”. En contraposición habló de la “falta de respeto” vivida la noche del pasado sábado con la celebración de una pedida en mitad de una calle por decenas de ciudadanos. El regidor enfatizó que es un acto de mucha gravedad al ver cómo mientras unos entierran a sus seres queridos en soledad otras organizan una fiesta poniendo en riesgo la salud de toda la población.
Camacho pidió a las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado, garantes por ley de la seguridad ciudadana en el municipio, que actúen con contundencia ante un hecho “que no es aislado”. En ese sentido el regidor recordó como estos casos de incivismo e inseguridad se han vivido en el pasado reciente, siendo el caso de los altercados en una caseta en la feria de 2018, un suceso similar en una discoteca o la repetición de coacciones a comerciantes y restaurantes del municipio. Ante esto, el regidor afirmó que no va a mirar para otro lado.
Todos estos casos de altercados sociales, afirma Camacho, tienen “un origen claro en el cultivo ilegal de marihuana”. “Sólo tenemos que oler nuestras calles para darnos cuenta de lo que pasa, no hay que hacer ninguna investigación”, comentó el primer edil lojeño añadiendo que aún no siendo este un problema exclusivo de Loja, no van a permitir que esto se vaya de las manos. Camacho afirmó que es una prioridad de su gobierno actuar contra marihuana ilegal en el municipio.
Camacho se preguntó cómo es posible que en otras ciudades de Granada sean constantes las noticias de operaciones contra el tráfico de drogas y en Loja en los últimos dos años no se tiene a penas constancia de esas actuaciones. También se quejó de la falta de información que da la Guardia Civil al respecto, llegando a decir que solo actuaron en 2019 en 6 ocasiones, 3 de ellas en la autovía A-92. Por ello, Camacho exigió que se agilicen las operaciones y se actúe con contundencia.
En ese cometido el regidor mostró toda la colaboración del Ayuntamiento y aseguró que en los últimos dos años han sido constantes las mesas de seguridad organizadas para buscar una coordinación. Camacho recordó el funcionamiento de la Junta Local de Seguridad, y reiteró la falta de información por parte de la Guardia Civil. También puso sobre la mesa la labor de programas de inserción en Alfaguara y Alcazaba. El regidor fue más allá al hablar que es un problema interdisciplinar pero no se puede dar ayudas a quienes luego generan la inseguridad ciudadana.
Camacho se acordó de las familias que sufren la ocupación de viviendas en sus barrios y enfatizó en que “no podemos dejar que esto se extienda por otros puntos de la ciudad”. El regidor afirmó que el problema se puede aún atajar pero hay que actuar ya. “Son cuatro focos que se pueden controlar pero no podemos permitir que Loja se convierta en una ciudad con el mismo nivel de problemas que otras del cinturón de Granada”, comentó el regidor. El primer edil habló que es evidente que la eficacia de la acción de los cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado en Loja es baja, ya que entiende es innegable de que Loja está peor que hace dos años. “Que no vengan con estadísticas que no cuentan la verdad”, sentenció el regidor.
La labor de la Policía Local en este sentido fue alabada por el regidor, quien mostró todo su apoyo y confianza a estos agentes. Camacho reconoció que los mismos llevan muchas veces a cabo funciones que no les pertenece y que por desgracia no son de su competencia la acción contra el tráfico de droga en la ciudad. El primer edil recordó la actuación de la Policía Local en los últimos actos incívicos más polémicos del municipio. En cuanto a la colaboración con Guardia Civil recordó que incluso se le ofreció una dotación policial para investigar el tráfico y cultivo de droga, a lo que se negó la Guardia Civil.
Camacho anunció que pedirá una reunión con la subdelegada del Gobierno en Granada y la delegada del Gobierno en Andalucía para tratar este asunto que entiende es vital para el desarrollo del municipio. El regidor cree que con esta situación de nada sirve el esfuerzo de inversión de las administraciones. Con lealtad y colaboración entiende se podrá solucionar. Por ello, aboga por una coordinación entre Policía Local y Guardia Civil para lograr el objetivo prioritario de acabar con las plantaciones ilegales y tráfico de estupefacientes.
Por su parte, la jefa de la Policía Local de Loja, Elena Ortiz, entendió como muy injusto que la ciudadanía achaque a sus agentes la actuación en delitos que no son de su competencia, y que por ley no pueden ir contra ellos. Ortiz fue clara al afirmar que “Loja tienen un problema enorme de tráfico de estupefacientes” y que ello supone la economía para muchas familias incívicas que si no se actúa contra ellas suben en su desobediencia. La jefa entiende que se debe de actuar desde el punto de vista penal ya que la vía administrativa no es efectiva por no pagar al declararse insolventes.
En cuanto a la actuación del pasado sábado, Ortiz cree evidente que se trataba de un delito penal contra la salud pública y no se explica cómo no se llevaron a cabo acciones inminentes. Para la jefa de Policía Local se debe de actuar con medidas de cárcel que eviten estos saltos de la ley y la sensación de inseguridad que vive la ciudadanía.








