Es uno de los acontecimientos más esperados cada verano: la visita de niños saharauis procedentes del Sahara que son acogidos por familias de Loja y de varios municipios de la provincia. El programa ‘Vacaciones en Paz’, que vuelve tras el parón por la pandemia, les proporciona cobertura sanitaria, una dieta equilibrada y les evitar pasar esta época del año bajo las temperaturas extremas del desierto, en los campamentos de refugiados del área de Tindouf.
Para recaudar fondos para estos pequeños, en concreto para la Asociación Granadina de Amistad con el Sahara, la residencia de personas con discapacidad Sierra de Loja ha vuelto a celebrar una fiesta solidaria en sus propias instalaciones de El Caminillo. La actividad solidaria se celebró este pasado martes 23 de agosto. Hubo barra con comida y bebida a precios populares, música en directo a cago del dúo Kiko y Salva, animación, un castillo hinchable, además de puestos donde se vendieron objetos elaborados por los propios usuarios, además de productos del huerto que cultivan en Los Caracolares. Todo estuvo atendido por los propios profesionales de la residencia y contó con la colaboración de una treintena de empresas y entidades lojeñas.
La actividad congregó a decenas de personas. La directora de la residencia de gravemente afectados, Gema Mercado, se mostraba muy contenta por la respuesta recibida, al tiempo que recordaba que uno de los objetivos fundamentales: “que la diversidad funcional sea visible y que sea integrada en la sociedad”.
Este año el recibimiento de estos niños estaba en duda por el cierre de las fronteras con Marruecos, pero finalmente el programa se ha podido llevar a cabo. Mercado subraya el progreso de los pequeños cuando son atendidos cada verano y lamenta que el parón de la pandemia les ha afectado en su desarrollo.
Desde el año 2018 Grupo La Alfaguara se hace cargo de menores saharauis con discapacidad. En este 2022 están acogiendo a Mohamed, en la residencia de Loja. El pequeño padece autismo y epilepsia. Y también Ibrahim, en la residencia Mª Auxiliadora que gestiona el mismo grupo en Churriana de la Vega. En su caso no tiene discapacidad. A estos chicos se les realizan todas las pruebas médicas necesarias, tratamientos y se les hace un seguimiento cuando regresan al Sahara, tal y como explica Luz Divina Rodríguez, directora de la residencia de adultos.
En el centro lojeño están realizando actividades adaptadas para ellos. Asisten a los campamentos de verano y participan en actividades de carácter lúdico con los usuarios del centro, de forma que este verano está siendo muy especial para ellos. Su integración está siendo “plena” con el resto de usuarios.
La residencia tiene historias con finales muy felices. Entre ellas, la de Mustafá, un menor que padecía una ceguera y que, tras una temporada en el centro y una operación, regresó a su casa con visión en los dos ojos. Ahora ha vuelto a Loja muy recuperado, y está siendo acogido por una de las trabajadoras de la residencia.
En la fiesta estuvieron presentes varios representantes del Ayuntamiento, la Diputación y la Universidad de Granada. Por la parte municipal acudió la concejala de Fiestas, Rocío Ortiz. Visiblemente emocionada, -ya que fue trabajadora del centro- dio la enhorabuena al Grupo Alfaguara por esta iniciativa y ensalzó la labor de los profesionales de la residencia de quienes destacó su “calidad humana”.
En representación de la Diputación estuvo José María Villegas, vicepresidente del ente supramunicipal, quien afirmó que el programa ‘Vacaciones en Paz’ familias e instituciones trabajan juntos para “dar salud, una alimentación adecuada y una alternativa de vida a estos pequeños”.
José Luis Cabezas, director para la inclusión y la diversidad de la Universidad Granada, destacó el “cariño” que se “respiraba en el ambiente” durante la fiesta, al tiempo que mostró el apoyo de la universidad con este proyecto.








