Ser original e innovador en un pregón, sea o no cofrade, no es que sea cada vez más difícil, sino que se ha convertido en toda una heroicidad. Por ello, es de reconocer, desde el inicio de cualquier crónica, que Blas Ramos lo ha conseguido con creces. Habrá muchos pregones más en el horizonte, pero será complicado sorprender, gratamente, tanto o más que el vivido el pasado viernes en el Auditorio Adolfo Suárez.

Antes de seguir desgranando una obra de arte, toco todos los palos artísticos posibles, pocos les faltaron, hay que comenzar con el acto institucional como tal. La música fue la protagonista desde el inicio con la interpretación de la marcha ‘Virgen de Sevilla’ por parte de la Banda de Música de Loja. El principal evento de la Cuaresma que organiza la Agrupación de Hermandades y Cofradías de Loja comenzó con las palabras de su presidente, Antonio Julio Pérez, que enfatizó el hecho de haber conseguido, al fin, que el ente que encabeza tenga aprobados sus propios estatutos. “Esta Agrupación celebra que al fin se presenta oficialmente constituida a nivel eclesiástico y civil”, ha comentado Pérez que también tuvo palabras de ánimo para el pregonero y la Naveta de Honor así como de reconocimiento para su junta de gobierno.

Antonio Ruiz Moya, referente en el mundo cofrade lojeño y exponente fundamental en el devenir de la Cofradía del Santísimo Cristo de los Favores, recogió al máximo reconocimiento de la Semana Santa de Loja rodeado de su familia. Recientemente recuperado de una operación, Ruiz se sirvió de la voz de su hija, Verónica Ruiz, actual Hermana Mayor de los Favores, para mostrar su “orgullo y satisfacción”. “Eternamente agradecido”, Ruiz aprovechó para agradecer al “gran equipo médico” que los está atendiendo y defendió la necesidad de cuidar de la sanidad pública. Dedicó el premio a su mujer, sus compañeros de las juntas de gobierno en la cofradía y a los cofrades lojeños en general.

El alcalde de Loja, Joaquín Ordóñez, valoró el papel de las juntas de gobierno ante las dediciones que tienen que tomar y reconoció la labor de la Agrupación de Hermandades y Cofradías de Loja. “Creo que tenemos que seguir trabajando mucho para remar todos en la misma dirección”, incidió el primer edil para defender “nuestras raíces y lo más profundo de nuestra tradición”. Ordóñez mostró el apoyo del Ayuntamiento de Loja para “hacer un trabajo en conjunto”.

El pregón se inició de forma sorpresiva con la participación de la Escuela de Baile de Carmen Vílchez que expuso una danza con la Saeta de Serrat. Los tambores se fundieron con el taconeo de mujeres de mantillas y la recreación de María y Jesús. Un inicio original que marcó el nivel de la puesta en escena.

Exponiendo cada titular de la Semana Santa de Loja en un vídeo, Ramos se encomendó a la Patrona, la Virgen de la Caridad, para ofrecer hablar “de raíces, de fe y de memoria”. El cantaor Paco Olid acompasó con su saeta el inicio marcado por sus palabras a la Hermandad Servita de la Santísima Virgen de los Dolores. “Hay un día en el calendario que no es un final, sino el más hermoso de los comienzos”, reconoció el pregonero en referencia al Viernes de Dolores y lo acompañó de la presencia de la Coral Polifónica María del Carmen Romero Avellaneda que interpretó la composición ‘AVE María de Bield’.

Del Domingo de Ramos recordó su encuentro con la Virgen de la Luz y lo que Ella representa para él. “Jamás olvidaré su rostro. Una belleza que consuela. Una dulzura que sostiene. Una presencia que ilumina”, habló Blas sobre la titular mariana y reconoció que vive ese día con gran emoción. El piano del músico lojeño Alejandro Román acompañó este pasaje.

Lealtad y esperanza para destacar el Martes Santo. “Cuando la noche pesa, el corazón se viste de verde. La Esperanza cruza el umbral y todo parece más sencillo”, explicó el pregonero para adentrarse a continuación en la ‘Eternidad’ del baile de una nueva composición de Carmen Vílchez. Con ello se dio paso al Miércoles Santo, del que destacó que siempre le ha parecido que “el Señor camina por su propio pie”. Admitió la emoción en la primera caída, el encuentro con su Virgen de los Dolores. El cante de los Incensarios sumó solemnidad a la cita.

Llegaba el momento de hablar de un Jueves Santo que para el pregonero representa lo más profundo de sus raíces familiares y cofrades. El legado de la Santa Vera Cruz, que deja a sus hijos, la celebración de los Oficios y las vivencias en su Cofradía. “Te entrego todas mis ataduras, mis dudas, mis miedos y sinsentidos”, comentó el pregonero dentro de sus peticiones a su Preso. Ya solo delante su ‘Madre’, Ramos escuchó su voz, la de su madre en la tierra que ahora lo espera en el cielo. Emoción con fuerza del pregonero en ese momento donde en ELLA, la Virgen de los Dolores, ve a su madre. “Son tus manos entrelazadas, tu mirada cabizbaja, tu corona de oro y tu corona de plata signos de que eres una Reina, la Reina del Barrio que, como cada año, sale a la calle para llevar amor donde hay odio y para llevar perdón donde hay ofensa”, enfatizó Ramos. La marcha del propio pregonero, ‘Virgen del Barrio’, sirvió de camino para exponer sus emociones.

La madrugá de favores y silencio fue explicada con el respeto que merece la Cofradía que sale desde el Barrio Alto. “Que solo los tambores negros, con su toque fúnebre, rompan el silencio que no es ausencia, es presencia. Presencia de fe y respeto. En la Madrugá, el silencio se convierte en saeta”, expuso Ramos con la compañía de una saeta de Paco Olid. Tras ello llegó la musicalidad del Viernes Santo con el Ampliu y el Miserere. “Nos espera una jornada larga, intensa y llena de momentos que solo los lojeños sabemos amar, comprender y vivir. Es nuestro Viernes Santo. Y eso nadie nos lo puede quitar”, incidió el pregonero para exponer un día que él vive con emoción en su Barrio del Puente y donde acude a los solemnes cultos de ese día en la Iglesia de San Gabriel. Emotiva saeta de Bea Vergara para reflejar la emoción y pasión de ese día rendido a Santa Marcela, el Nazareno y la Angustias. Los puches fueron presentados en el final de tan largo cortejo del Mesón de Arroyo.

“Silencio, respeto, recogimiento. El muñidor anuncia que hay que callar porque algo importante va a ocurrir”, habló el pregonero de la procesión del Entierro de Cristo. Palabras al Cristo de la Salud y a lo representa el esfuerzo de muchos para superar la enfermedad, ejemplo que puso en Sonia y Ana. También reseñó los valores del Cristo Yacente y la fuerza de la Soledad. Se apoyó musicalmente en el violín del músico lojeño de Ismael Espejo acompañado de nuevo al piano por Alejandro Román.

La vivencia de la Vigilia Pascual dio paso al Domingo de Resurrección. “Él es la imagen de la Victoria que todos compartimos”, dijo en relación al titular que desde hace tres años está en Loja. La vida siempre encuentra su camino. Ama y haz lo que quieras. Vive con pasión. Abraza a tu padre, a tu madre, a tu hijo, a tu amigo, que nunca sabremos cuando se acabará ese pestañeo… ¡porque incluso en la oscuridad, siempre hay Victoria!”, exclamó el pregonero en un final apoyado por un vídeo donde visitaba a cada imagen que procesiona en la Semana Santa de Loja.










