Sin descanso está gestionando el equipo de gobierno local la problemática del desprendimiento de una roca en la falda del Monte Hacho el pasado jueves. Si ese mismo día el alcalde se personaba en el lugar, con técnicos que corroboraron la peligrosidad del caso, y decretaba el desalojo de viviendas ante el peligro de caída, con la visita del delegado del Gobierno de la Junta de Andalucía y un técnico de emergencias, durante el fin de semana no ha escatimado en pedir más informes técnicos con el apoyo de Emergencias 112. Fue en la mañana del domingo cuando un equipo del Grupo de Emergencias de Andalucía y del Instituto Geológico y Minero de España se personó para estudiar la roca con el uso de un dron e incluso accediendo a la misma a pie. El informe dejaba claro la inestabilidad del bloque, tan solo estable en un puntual contacto con la roca madre.
Ante esa situación, Ordóñez pide colaboración para conocer qué poder hacer y decide contactar con una empresa especializada en la estabilización de rocas. La gestión no puede demorarse y de urgencia plantea un presupuesto de cerca de 80.000 euros para tomar medidas de sujeción con mallas y tensores. La empresa es especializada en estas medidas y muestra imágenes de acciones similares tomadas en otros puntos del país.
El mismo lunes la preocupación permanece y ante los informes se decide evacuar al menos cuatro líneas de viviendas que pudieran verse afectadas según un razonado radio posible de caída de la roca. Con una reunión de urgencia con técnicos municipales en la propia alcaldía, se decide las viviendas que deben de ser desalojadas.
El alcalde firma un decreto que es informado por Policía Local a los vecinos del Barrio de la Estación afectados por la medida. Aquellas familias que lo requieren son realojadas en establecimientos hoteleros. En total se cuenta con 24 familias desalojadas. Cabe recordar que el jueves se llevaron a cabo 7 desalojos, con una quincena de personas afectadas, siendo ahora cerca de medio centenar los vecinos que han tenido que dejar sus casas. Algunas familias han decidido no abandonar sus viviendas, por los que han firmado la aceptación de responsabilidad.
La rápida gestión se materializará mañana con el inicio de los trabajos de estabilización, de ahí la premura para que durante la acción no se encontraran familias en riesgo. Desde las 8 de la mañana de este miércoles, y hasta nueva orden, se corta el tránsito por el camino de La Calera y por las calles aledañas del barrio. El decreto de desalojo se mantiene hasta el viernes incluido, por lo que se espera que para esa fecha, o incluso antes, según el desarrollo de los trabajos, los vecinos puedan volver a sus casas.










