La ilusión se vive minutos antes del inicio de un nuevo sorteo extraordinario de Navidad. El que más y el que menos sueña con que el Gordo le solucione un poco la vida y, ya sea con más o menos décimos en el bolsillo, hace la lista de prioridades donde gastar unos 400.000 euros del primer premio. Esa es la esperanza de miles de lojeños que un año más juegan a la lotería y lo hacen con décimos adquiridos a sus propios amigos, familiares y vecinos que han sido los altruistas vendedores de números de Hermandades, partidos políticos, asociaciones y colectivos en general.

Como en pasadas citas, hemos acudido a hablar con las trabajadoras de la Administración Número 1 de Loja, en la plaza de la Constitución, para que nos dijeran sus impresiones de este año de cara al sorteo. Celina Escobar, María José Ropero, Carmen Moreno y África Ripoll no atienden en un pequeño descanso entre cliente y cliente que busca la suerte de última hora. La propietaria, Celina, hija de Mari Pepa Burgos, admite que no por vivido deja de ser un sorteo siempre especial. “Desde 1900 llevamos con la administración que ahora tiene el protagonismo de la mujer”, comenta Escobar que insiste en que siempre se mantiene la ilusión de ser los que den el Gordo.
María José y África creen que este año ha existido una mayor venta de décimos. “Cada año sumamos a más asociaciones que acuden a vender su número, por lo que creemos que hay más números repartidos”, comentan reconociendo que también se cuenta con llegada de vecinos de fuera de Loja que buscan la suerte en la administración. “Tenemos peticiones de todo el país”, reconocen y añaden que son muchos los números que se agotan.
En cuanto a las terminaciones más pedidas, destaca el número cinco o el siente. Carmen también recuerda la aceptación del código postal de Loja, el 18.300, y la venta de un número que coincidía con un pronóstico de un cliente que afirmaba conocer el Gordo de este año. También admiten que cada cliente tiene sus propias supersticiones y que también acuden con la ilusión de obtener el premio para ayudar a sus familiares.
Aunque el trabajo en las administraciones es mayor en estos días, reconocen que siempre sueñan con que poder ser los protagonistas de las imágenes de la alegría que llenarán los telediarios de ese día. “Nosotras siempre tenemos preparadas las botellas de champan”, afirman con la ilusión de que Loja sea la localidad premiada con el Gordo de una lotería siempre deseada.
Cabe recordar que el pasado año se vendieron en la administración de la Librería El Paseo tres décimos del Tercer Premio y uno del Cuarto Premio. Nunca ha tocado el primer premio en Loja, por lo que parte de esa emoción se pudo vivir en este establecimiento la pasada Navidad.










