El Ayuntamiento de Loja ha firmado esta semana el acta de replanteo de las obras de renaturalización y reducción del riesgo de inundación del río Genil en el entorno de las Huertas Bajas, junto al puente Aliatar y la avenida de España. Con este trámite administrativo, los trabajos quedan oficialmente iniciados en un espacio natural estratégico para la seguridad hidráulica del municipio y para la creación de nuevos espacios libres de uso ciudadano.
La actuación se desarrollará sobre una superficie aproximada de 32.000 metros cuadrados y supone una inversión de 349.169 euros, como así informó el concejal de Urbanismo, José Antonio Gallego. Se trata de una primera fase que permitirá preparar y nivelar el terreno para facilitar la evacuación del agua en caso de crecidas del río Genil, reduciendo así el riesgo de inundaciones en esta zona del casco urbano.
La obra ha sido adjudicada a la empresa Trafisa, tras un proceso de licitación en el que participaron ocho empresas, y forma parte del Sistema General de Espacios Libres (SGEL), vinculado al proyecto de renaturalización del Genil a su paso por la ciudad. Según ha indicado Gallego, el objetivo es que estos terrenos, -adquiridos por el Ayuntamiento el pasado año y cuyo segundo pago se realizará en 2026-, se integren en una actuación “duradera y respetuosa con el entorno”, complementaria al Paseo del Genil.
El edil ha avanzado que, si los plazos y la disponibilidad presupuestaria lo permiten, el Consistorio prevé continuar los trabajos con fondos propios en 2026, con la intención de culminar la actuación en el año 2027. Además de su función hidráulica, el espacio podrá destinarse en el futuro a actividades compatibles con su carácter seminatural.

Por su parte, el redactor del proyecto y director de la obra, el lojeño José Antonio Jaimez, ha detallado que la intervención contempla, principalmente, movimientos de tierra para generar pendientes adecuadas, la plantación de especies autóctonas y la creación de “calles verdes” que faciliten la evacuación del agua en episodios de inundabilidad. Asimismo, se actuará sobre las acequias existentes, desviando o entubando el agua con respeto a sus trazados tradicionales, y se ejecutarán medidas de contención en los límites del ámbito, como una pequeña escollera en la zona sur.
Ha subrayado que esta actuación se conecta con el proyecto global de renaturalización del río Genil, creando un gran corredor verde de varios kilómetros en pleno núcleo urbano, donde ya se han eliminado especies invasoras, recuperado lagunas y sendas paralelas al río, el estudio de la fauna mediante sistemas de captación de imágenes y que concluirá con “la actuación de un puente colgante en el mismo emplazamiento que el antiguo”.
Las obras deberán estar finalizadas antes del 31 de marzo y suponen, según ambos responsables, un nuevo paso para consolidar un entorno fluvial más seguro, natural y accesible, del que “los lojeños pueden sentirse orgullosos” y que reforzará la relación de la ciudad con su río.









