Salir de tapeo con los amigos o la familia siempre es un buen plan. Esa es la idea que pretende fomentar la Asociación Lojeña de Comercio e Industria con una de sus actividades y propuestas más reconocidas. La Feria de la Tapa de Loja cumple 20 años y lo hace con la misma idea de sus inicios, dinamizar la hostelería del municipio desde estas creaciones gastronómicas de pequeño formato. La calidad de los platos ha sido una máxima en estos años de desarrollo, y ahora, se prima el uso de productos de cercanía trabajando con empresas proveedores locales y de la provincia.

Del 5 al 8 de noviembre, 11 establecimientos de la ciudad participan en esta nueva edición, que ha sido presentada en el Palacio de Narváez, sede del Ayuntamiento de Loja. Algunos de los participantes son ya grandes veteranos en el formato, como es el caso de Restaurante Llano Piña, Restaurante Las Terrazas, Restaurante Galvez y Restaurante El Cerro. En cuanto a los establecimientos que se estrenan, se cuenta con Bulanico Bar de Tapas, Bar Orozco y Raquetazo Club de Tenis Frontil. Para el tardeo se cuenta con la participación de CasaSola, Kathedral Coctelroon y Raza Copas.
Cada participante expone diferentes tipos de creaciones, aunque una de ellas es la denominada tapa estrella, que se consume con un precio adicional dada su mayor elaboración, calidad y cantidad. Entre las opciones, dadas a conocer en la presentación, destacan platos tan suculentos y atractivos como: canelón de calabacín en salsa de verduras y langostinos, crujiente de bacalao con sirope de chocolate, tortita de maíz rellena de jamón asado macerada en su propio jugo o tiernecito de lomo con manto de boletus y batatas bravas, entre otras opciones. También se cuenta con postres o cocteles para el tardeo como por ejemplo los Roscos de Loja, los Puches o un novedoso coctel Amareto Sour.
La feria cuenta con la participación de empresas locales que ponen en relieve la importancia del producto local. Es el caso de Apolo, Cooperativa Gallombares, Estrella Galicia, Cooperativa San Isidro, Bonachera, Cooperativa Cerro Gordo, Piscifactorías Andaluzas y Bodegas Cuatro Vientos. El patrocinio de Frigoríficos Ortega un año más suma el sorteo de un lote de sus productos entre los consumidores que voten en cada establecimiento a la tapa que más les ha gustado. Otras empresas colaboradoras son: Distribución Chacón y Vílchez S.L., Grupo Vitar, Artechavo Estudio de Comunicación Creativa y Caja Rural de Granada. Además, desde marca de calidad Poniente de Granada se representa a gran variedad de productos alimenticios del territorio, como es el caso de la Denominación de Origen Poniente de aceites virgen extra.

Como en pasadas ediciones, cada comensal participante deberá de cumplimentar su ‘tapaporte’ para optar al sorteo de un viaje que facilita la ALCI. Así lo explicaba su presiente, Jesús Ramos, que en el salón de plenos del consistorio mostró su satisfacción de que la cita llegara a su vigésimo cumpleaños. “Agradecer a todos los participantes y proveedores que hagan posible esta feria”, reconoció Ramos que cree que es muy importante llegar a este número de ediciones “con la intención de seguir mejorando”. Para el presidente no es fácil mantener un evento que sea fructífero para todos.
“Es una identidad y forma parte de la historia de Loja, por lo que es una responsabilidad mantenerla”, admitió el presidente de la ALCI que reconoce el esfuerzo de los hosteleros. También incidió en que la feria permite conseguir nuevos clientes y también enlazar los productos y distribuidores de cercanía con la hostelería. En ese punto, enlazó el valor de que este año la formación en el sector de la hostelería del IES Virgen de la Caridad fueran partícipes de preparar la degustación de la presentación.

Cristóbal Pérez, profesor del módulo de Cocina del IES Virgen de la Caridad, agradeció la oportunidad que le da la ALCI de poder mostrar el trabajo y la labor formativa que se desarrolla en el centro lojeño. “Es importante que se muestra a los profesionales que se forman para participar de estas empresas”, comentó Pérez que incidió en que es una oportunidad para que el alumnado trabaje con productos de cercanía. También informó que la formación es dual los dos años, lo que hace que es importante que el alumnado haga las prácticas en las empresas lojeñas y además piensen en el emprendimiento.
El alcalde de Loja, Joaquín Ordóñez, comenzó pidiendo disculpas por la alteración de fecha de presentación de la feria debido al luto por el accidente ferroviario, lo que también imposibilitó la presencia del presidente de la Diputación de Granada y otros representantes provinciales. “Veinte ediciones demuestran el compromiso del sector hostelero con la promoción de la ciudad”, agradeció el regidor que admitía el esfuerzo de los profesionales para dar el mejor servicio. Ordóñez admitió que es de reconocer la implicación de sorprender año a año y para poder presumir de gastronomía en el municipio. Para el regidor es fundamental seguir mejorando las sinergias y la colaboración con la Asociación Lojeña de Comercio e Industria.










