Desde esta semana, la Fundación del Patronato San Ramón y San Fernando ha iniciado el funcionamiento de su nuevo centro socieducativo que se ubica en plena carrera de San Agustín. Este proyecto se ubica en una sede con aulas, despachos y salas de reuniones que facilitarán llevar a cabo acciones educativas y acompañamiento familiar a personas vulnerables. También se busca abrir el centro a otras asociaciones o colectivos del municipio, dando a conocer la labor del patronato.

El pasado jueves se llevó a cabo una jornada de puertas abiertas para conocer las nuevas dependencias. Eva Caihuela, directora del centro socioeducativo, mostró su satisfacción por la puesta en funcionamiento de este servicio y destacó que el mismo busca que el patronato esté “cerca de las necesidades de Loja y colaborar con asociaciones, siempre desde la vulnerabilidad”. La profesional incidió en que el centro va a trabajar en líneas de acción como: alfabetización de mujeres y niños, talleres de salud, habilidades sociales, autoestima e incorporación al mercado laboral.
“Queremos llevar a cabo un acompañamiento familiar a usuarios de manera integral”, destacó Caihuela que afirmó que se trata de un paso más del trabajo de la ‘Escuela de Segunda Oportunidad’ de la fundación. “Es un cambio que permite que el patronato se haga presente en otras necesidades”, comentó la directora del nuevo centro socioeducativo. Caihuela incidió en que se tiene contacto con los centros educativos, el hospital y con colectivos de Loja para ofrecerles un nuevo recurso.

La fundación, destaca la profesional, ya cuenta con programas asentados como la casa hogar o los pisos de ayuda a personas vulnerables, pero ahora cuenta con “un centro a disposición de todo el mundo que quiera conocerlo. La directora cree que este espacio facilitará da visibilidad a la fundación para atender a otras necesidades y colectivos. Recuerda que el centro cuenta con apertura en horario de mañana y tarde e invita a conocer su funcionamiento. En relación a la frase que ocupa una de sus paredes, “abrid mentes, tocar corazones”, informó que se le atribuye a San Juan Bautista de La Salle, fundador de los Hermanos de las Escuelas Cristianas, que gestionan la fundación y que ejemplifica la idea de trabajar con personas desde la empatía y escucha. “Queremos que sea un centro donde se sientan como en casa”, afirmó la directora.
El presidente del patronato, Joaquín Ordóñez, que visitó el centro en compañía de algunos ediles del gobierno local, agradeció la labor de los patronos que comandan la fundación y respalda la decisión de poner en funcionamiento de este centro. “La situación del municipio necesita de estos servicios”, destacó Ordóñez que cree que la inmigración obliga a contar con acciones que permitan la integración. También enfatizó en que es importante ayudar a los niños que no saben el idioma y a lograr una inserción laboral que mejore la convivencia ciudadana.









