El helicóptero volaba por la ciudad con su eco ensordecedor mientras muchos vecinos ya se habían hecho eco de la operación de la Guardia Civil al comprobar como los accesos al barrio de La Alfaguara se veían cortados o con agentes en sus principales calles. La entrada al instituto, ubicado en medio del barrio, y el ajetreo propio de un martes de mañana, dejaba poco margen a la sorpresa de la acción. Tras los tiroteos de días anteriores, que habían provocado llamadas de alarma de la ciudadanía pidiendo auxilio, nadie dudaba de que se trataba de la respuesta de los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado a tales hechos.
Un día después, desde la Subdelegación del Gobierno se ha informado que hasta el momento no ha habido detenciones ni se han encontrado armas en las 11 entradas y registros realizados. Si se informa de la incautación de 619 plantas de marihuana en cultivo indoor, 1.520 gramos de picadura de ésta y siete plantas de exterior. Ese sería hasta el momento el bagaje, a la espera de que se avance en una investigación que el subdelegado del Gobierno, José Antonio Montilla, afirma que continúa su curso.
En la operación se contó con la participación de las unidades de investigación y de seguridad ciudadana de la compañía de Loja apoyadas por la USECIC de la Comandancia y la Unidad Aérea. Se incide en que no ha habido detenidos pero que se instruyen diligencias por la comisión de cuatro delitos contra la salud pública y nueve por defraudación de fluido eléctrico. Desde Subdelegación del Gobierno confirman las llamadas de alertas vecinales por los tiroteos, aunque insisten en que no pudieron corroborar los mismos al no existir heridos ni encontrarse evidencias.
El alcalde de Loja, Joaquín Ordóñez, ha insistido en pedir la reunión de la Junta Local de Seguridad para conocer lo acontecido en esta operación, mientras que el subdelegado del Gobierno, José Antonio Montilla, le ha pedio tiempo para conocer los detalles de una acción que afirma sigue en investigación. El primer edil lojeño insiste en reclamar más acciones regulares en la lucha contra el narcotráfico en el municipio y no considerar normal que se sucedan los tiros, aunque sean simples amenazas entre clanes enfrentados.













