Subida al Calvario, encuentros y sátiras en la penitencia más larga de la Semana Santa de Loja
La Real Cofradía de Nuestro Padre Jesús de las Tres Caídas recorrió de sur a norte y de oeste a este la ciudad para visitar las tres principales ermitas del municipio y encontrarse con sendas devociones marianas

El valle del Genil se ilumina de forma especial cada Miércoles Santo. La ciudad, histórica y Cofrade, se despereza preparándose para encarar tres días sin descanso en el fervor popular. Jesús y María, en advocaciones antiquísimas, salen a las calles, y en este valle, como todos de lágrimas y alegrías, se les rinde tributo sin escatimar esfuerzos.
Ese esfuerzo se visualiza en la estación penitencial más larga de la Semana Santa Decana de Granada. Nuestro Padre Jesús de la Tres Caídas, impotente Nazareno obra de Domingo Sánchez Mesa, recorre la ciudad de norte a sur y de oeste a este acompañado de su Cirineo. En su trayectoria emula sus caídas con encuentros en las tres principales ermitas de la ciudad. En ellas mira de frente a Vírgenes con advocaciones de Esperanza, Dolores y Angustias, así como a una santa muy lojeña, Santa Marcela.

En este año, el trono fue acompasado por los sones de la Agrupación Musical de Jesús del Rescate, que ya participó en Loja de la salida extraordinaria de Jesús Nazareno en su nombramiento como alcalde perpetuo de la ciudad. El cortejo destacó por el acompañamiento del cuerpo de tambores, algo también muy de Loja, y el buen número de penitentes de capa. También se cuida el futuro con el ya reconocido grupo de chiquillería.
El Miércoles Santo Jesús sube al Calvario en Loja. Es una de las ermitas primogénitas del cristianismo en la ciudad que sigue siendo un reto a recuperar. Situada en la falda del Monte Hacho, es un lugar donde el Señor se rodea de roca gris mientras se otea toda la explendosidad de una urbe que se ilumina abrazada al Genil.Tras más de 10 horas en la calle, en la madrugada del Jueves Santo, el Nazareno de Sánchez Mesa vuelve a la antigua Colegiata de María Santísima de la Encarnación. Rodeado del revolotear de palomas, ÉL se despide de Loja. Entre vuelos de palomas, los que lo ven ya piensa en otro Jesús, el que aparecerá Preso y penderá lleno de Favores pendiendo de una Cruz cuadrada.
Jueves Santo de barrios hasta la ‘madrugá’ lojeña
Loja disfruta de una jornada marcada por cortejos con centenares de participantes que arropan a la cofradía germen de la Semana Santa Decana de Granada y al Crucificado réplica del ubicado en el Campo del Príncipe

El sol siempre brilla de forma especial en todos los lugares un Jueves Santo, pero no lo hace de la misma forma que en el Barrio de San Francisco. Hasta el nombre nos marca el origen de una Real Cofradía de la Santa Vera Cruz, Jesús Preso y Nuestra Señora de los Dolores que es germen de la Semana Santa de Loja, y por ende de toda la de Granada. A este cortejo se le suma en el límite de la medianoche la Cofradía del Santísimo Cristo de los Favores que, desde el otro extremo, el Barrio Alto, resurge entre las tinieblas.

Los cortejos son extensos, cientos de hermanos acuden con sus túnicas y ropajes a ambos puntos de la ciudad. La primera salida procesional la comanda la Santa Vera Cruz portada por sus jóvenes horquilleros. Tras ella llega Jesús Preso y la Virgen de los Dolores. Reseñar la participación de los Incensarios Blancos, aquellos de los que hablaba Emilia Pardo Bazán y que son cuna de estos personajes tan místicos.

Muchísimo gentío en la Carrera de San Agustín para ver el caminar de los tronos que responden al trabajo de sus cuadrillas de horquilleros. La musicalidad del largo cortejo la marca el toque de los Tambores Blancos y el acompañamiento musical de la Agrupación Musical Virgen de la Soledad de Huéscar con el Señor y Banda de Música Nuestra Señora del Socorro de Tocón.

Las calles se apagan en Loja en el límite con el Viernes Santo. Cinco minutos antes, para estar aún en el jueves, un inmenso Crucificado aparece por la portada de la Iglesia de Santa Catalina. El silencio sepulcral es roto por el estruendo de los Tambores Negros. Tan solo iluminado por una bengala en su parte trasera, y por centenares de faroles que portan sus penitentes, el Santísimo Cristo de los Favores recorre su barrio y el centro de la ciudad recibiendo peticiones.

La llegada del Crucificado granadino a la Plaza de la Constitución siempre es un momento esperado. Allí, de rodillas, le esperan decenas de tambores que muestran su respeto con cada toque. Silencio en su transcurrir roto en el Casino con el cante de Incensarios negros y blancos. Su encierro fue a las 4 de la madrugada, a Loja solo le quedaban dos o tres horas de sueño.
Toda la identidad del cofrade lojeño se despliega en un Viernes Santo completo
La emoción de la ‘corriílla’ congrega a miles de personas en el Mesón de Arroyo, mientras al caer la noche llega el recogimiento y sobriedad del entierro de Cristo

Desde el alba hasta la madrugada del Sábado Santo, Loja ha vivido hasta el extremo su Viernes Santo. Ejemplo de la identidad del lojeño cofrade, las dos estaciones de penitencia y cinco Hermandades que cumplen su cita en este día, exponen todas las referencias que hacen única a la Semana Santa de Loja.

Entre la festividad y la penitencia, se vive el que podría ser considerado sin duda el día grande de la capital del Poniente. Abrazos sinceros desde primeras horas del día, entre los de siempre, los que vuelven y los que visitan, marcan los desayunos que organizan las Hermandades antes de caminar al extremo oeste de la ciudad. Allí espera la Ermita de Jesús, relicario en mitad del Mesón de Arroyo que alberga a Santa Marcela- la Verónica lojeña- , San Juan, Nazareno, Vera Cruz y Angustias. El cortejo se baña de estandartes con mensajes icónicos, armaos, apóstoles, tambores, pediores e Incensarios. De estos últimos destaca su golpe conjunto en el inicio de la calle Real con hasta 4 corrías – 32 Incensarios-.

Las Hermandades del Mesón de Arroyo cumplieron horarios en su paso por tribuna. En el largo recorrido se espera su paso por ‘las cuatro esquinas’ en el Barrio Alto y ‘el encuentro’ en la Carrera de San Agustín, donde la Virgen y Santa Marcela se encuentran con Jesús. Abarrotada Carrera de San Agustín en un medido transcurrir de tronos. Tras la bajada al Puente, se pasó justo por el tambor de la Iglesia de la Encarnación. Las emociones acaban en la recogida, donde los últimos metros se hacen a la carrera con el estruendo de decenas de tambores. Es la famosa ‘corriílla’, vivida un año más con los llantos sentidos de unos horquilleros que cumplen con más de 10 horas de salida procesional.

La emoción festiva se transforma en recogimiento y sobriedad con la procesión del Santo Entierro. La estación penitencial se inicia con un bello Crucificado rodeado de claveles que brillan como la luz. Sus tambores le acompasan mientras todos lo contemplan pidiendo la Salud que lo nombra.

Tras él, el muñidor manda respeto ante la muerte de Jesús. El Cristo Yacente camina en su artesanal urna con música de capilla. Penitentes de blanco y negro lo acompañan ante el luto riguroso de horquilleros de paso seguro y respetuoso.

La madre en Soledad se rodea de mujeres de negro que la acompañan. Inmensa en su ser y en su trono, la Virgen de luto de la Semana Santa de Loja se hace presente. Siempre es esperada en su paso por tribuna, momento especial del Viernes Santo noche. Buen trabajo de la Banda de Música de Loja que acompañó con música de capilla al Sepulcro y marchas de procesión a la Soledad.

Elegancia en el caminar de sus horquilleros y fervor en las últimas sátiras que se escuchan en esquinas destinadas para tan fervoroso momento. Oscuridad de calles en la recogida y rezos en las puertas de la Encarnación. Ver el manto de la Soledad entrar por el portalón siempre es sinónimo de consumación de la Semana de Pasión.
La Semana Santa de Loja participa unida de la Resurrección de Jesús
Segundo año que sale a la calle la procesión del Resucitado en Loja tras su creación en el año 2023 contando con una gran acogida en las calles del municipio

Loja ha despedido su Semana Santa con la unidad de todos las Hermandades y Cofradías entorno a la imagen de Jesús Resucitado. La procesión, al auspicio de la Agrupación, ha contado este año con la implicación de la Hermandad de Jesús Nazareno, que ha sido la encargada de sumar efectivos para portar el trono y organizar la comitiva. A ellos se han sumado los estandartes y representaciones de todas las asociadas que han dado color al desfile.
Tras la Santa Misa, el Resucitado, del imaginero pontanés Jesús Gálvez, salía a las calles de Loja por segunda vez tras su llegada en el 2023. Acompañado de los sones de la Agrupación Musical La Fe de Granada, ha caminado con gran participación de público. El día soleado, el más caluroso de la semana, ha animado a desperezarse en la mañana de este domingo. En poco más de tres horas se ha completado el recorrido, poniéndose punto y final a una completa y emocionante semana en el Poniente de Granada.









