La oda a las pasiones es un canto lírico de exaltación a los sentimientos intensos, deseos profundos y emociones que definen la experiencia humana, abarcando desde el amor hasta los impulsos creativos o la alegría de vivir. Con ello, podríamos resumir el regalo que Manolo Écija otorgó en la noche de ayer a Loja y a su Carnaval. Fue un pregón emotivo, divertido, completo en que el autor no solo homenajeó sus pasiones, sino que creó un homenaje colectivo, profundo, del recorrido de esta tradición cultural, la más completa del mundo para él.

Mari Ángeles Morales, jubilada maestra del CEIP Caminillo y referente del Carnaval infantil, fue la encargada de presentar al pregonero. Antes, llenó su maleta de los valores que refleja la fiesta, siempre desde una visión ‘teoletera’ y con la ilusión de un niño.

La IA, inteligencia artificial, nos mostró al pequeño Manuel arrancar su amor carnavalero con su smoking azul en el Teatro Imperial. Esa misma inteligencia nos adentró en las inquitudes periodísticas del pequeño. A pesar de sus avances, la IA no nos pudo traer al Écija real, fue su mujer y su hija, Estela y Alma, quienes lograron hacerlo aparecer tras llamarlo a voz en grito.

Don Carnal, encarnado en el pregonero, rindió gracias a los medios de comunicación, siempre pendientes de potenciar la fiesta, y lo hizo enalteciendo a todos los profesionales de los medios locales que de una u otra forma han participado de su difusión. Recuerdo emotivo para el desaparecido fotoperiodista Jorge Martínez ‘Chapa’, con el que compartió largas horas de trabajo. De los presentes, se acordó de Rafa González ‘Flequi’, al que entregó una placa por haber sido el partícipe de su entrada en los medios de comunicación y en Onda Loja Radio. Fue otro de los momentos vividos con emoción en la noche.

Acompañado de la Coral y la Banda de Música de Loja, Écija rememoró su primera participación en el concurso. Los Locos volvieron a sentirse en el imperial con una original adaptación que levantó al público de sus butacas para cantar tan reconocido estribillo. El pregonero entonó con sentimiento las estrofas dentro atrapado en la impoluta chaqueta de fuerza que le unió a un nuevo grupo de amigos.

El telón se abrió para grabar en directo una nueva edición del programa televisivo ‘El Pitorreo’. Écija recreó el plató de Loja Televisión e invitó a ilustres amigos que le han acompañado en sus andanzas carnavalescas. Charlando y cantando participaron Juanfran Cañas ‘Capello’ y Fran Pelayo, Javier Ramírez ‘Pumuky’ y José María Fuster. Ellos cantaron algunas cuartetas de repertorios de grupos donde Écija participó.

Tras recordar algunos de los participantes en los 15 años de ‘El Pitorreo’, Écija se hizo acompañar de sus ‘Tocahuevos’, los integrantes de la agrupación callejera que él tanto disfrutó. La mayoría de los integrantes de antaño se subieron al escenario para desgranar algunas de sus letras más reconocidas. También hubo oportunidad de recordar algunos incidentes, como los acaecidos en su participación como presentadores del concurso de agrupaciones.

No podía faltar en el pregón su referencia al Loja Femenino Club de Fútbol, del que Manolo es participe desde sus inicios. La Murga de Loja, defensoras de las letras reivindicativas por una igualdad real, fueron las teloneras de otro momento esperado.

La condición de que las Ninfas fueran integrantes del club fue aprobada y Marina Cobo, Elvira Maldonado, Carmen Pérez, Victoria Cárdenas y Claudia Montalbán aparecieron con su vestimenta. Ésta última leyó los detalles que reconocen y guían al Loja Femenino CF y agradeció el trabajo de Encarnación Murillo en el diseño de los vestidos, que cuentan con los colores del club y detalles futbolísticos.
Esa presentación, en diferido, ya que lo habitual es que las Ninfas se den a conocer en la gala de distinciones, fue el culmen del pregón. Écija inauguró el Carnaval dentro de un pregón que llegó cuanto tuvo que llegar. Un regalo para la ciudad que fue reconocido por todos los asistentes.











