Desde hace unos meses el lojeño David Sanjuán Díaz forma parte del equipo técnico del famoso tenista profesional Alejandro Davidovich, jugador que actualmente ocupa el puesto número 15 del mundo y el número 2 de España, por detrás de Carlos Alcaraz.
David Sanjuán, quien a sus 40 años lleva ligado toda su vida al mundo del tenis, primero como tenista y ahora como entrenador, ha dado de esta forma un importante salto profesional, al figurar como segundo entrenador de uno de los jugadores de tenis más importantes del momento.

David Sanjuán atento a un entrenamiento de Davidovich, en primer plano.
Hemos hablado con el lojeño para conocer su trabajo con Davidovich y sus sensaciones a nivel personal y con el jugador malagueño.
– Háblanos de cómo ha sido tu incorporación al equipo técnico de Davidovich.
Todo ha sido bastante natural, yo anteriormente, cuando me vine a Marbella, empecé dando clases de tenis, además de clases privadas, también llevaba a jugadores juniors de competición, algunos de los cuales empezaron a jugar Futures y entrenaban con Davidovich y otros jugadores profesionales y ahí surgió el primer contacto con él y uno de mis alumnos acabó siendo sparring de Alejandro y posteriormente su manager, así que a partir de ahí se han ido dando las situaciones, ellos se quedaron sin segundo entrenador y estaban buscando un perfil con el que él se sintiera un poco más cómodo y pudiera seguir creciendo y se dio la oportunidad.
– ¿Qué supone para ti esta oportunidad de poder entrenar a uno de los mejores jugadores de tenis del momento?
Está claro que para mí es una oportunidad increíble para entrar en algo que he estado viviendo digamos a otra escala con jugadores o compañeros en Barcelona, como Rafa Nadal o Marcel Granollers y muchos de ellos que a día de hoy estoy viendo en el Circuito ATP. Puedo decir que es un sueño realidad, porque después de estar toda la vida jugando y trabajando en el mismo deporte, esta oportunidad me permite compartir todo lo que he vivido en el tenis durante todos estos años con un jugador como Alejandro Davidovich, así que muy orgulloso, es verdad que es mucho más exigente que mis clases privadas con jugadores de competición como los juniors en Futures, pero es algo que me gusta.
– ¿Cómo ha sido el trabajo en estos cuatro meses con Davidovich?
La verdad que ha habido muy buena sintonía, era un momento difícil la primera semana, porque, aunque es verdad que nos conocíamos desde hace bastante tiempo, tienes que crear un vínculo, digamos, entre entrenador y alumno, así que todo fue mejor imposible desde el comienzo. Davidovich hizo final en el ATP 500 en Washington, nada más empezar, con la mala suerte de perder la bola de partido que tuvo para ganar, así que orgulloso de cómo han ido las cosas en este tiempo.
– ¿En qué consiste tu trabajo con Davidovich, cuál es tu función dentro del cuerpo técnico y cómo es un día de partido?
Esperamos a que el partido se acerque y una hora antes empieza mi rol y un momento antes suelo hablar con Davidovich unos 15 o 20 minutos de los aspectos tácticos y mentales con respecto al partido siguiente. Antes de eso también hablo con Mantilla, estudiamos los partidos que ha jugado anteriormente con el rival que toque ese día e intentamos fortalecer los puntos débiles que tiene antes del partido, tanto mentales como ver el camino que tiene que seguir en el partido y dentro del mismo partido tengo que estar muy atento a cómo se va desarrollando y dónde hay que subir o bajar la intensidad del golpe, es ahí donde entra todo mi trabajo para apoyarlo y que tenga toda la confianza que él necesita para poder gestionar esas emociones y tácticas que compartimos con él.
– ¿Cómo ves a Davidovich, ahora que trabajas con él y puedes seguir su evolución?
Davidovich es un jugador muy impulsivo y emocional y muchas veces le puede jugar una mala pasada como también ser capaz de ganar a cualquier jugador. Lo que está claro es que tiene un talento y un potencial descomunal, puede ganar a cualquiera, lo único que necesita canalizarlo, dosificar un poco más esas emociones, saber gestionarla, porque algunas veces cuando tienes tanto talento, la creatividad te puede jugar malas pasadas y en eso estamos trabajando tanto táctica como mentalmente.
– ¿Piensas que puede llegar a ganar algún grande?
Yo creo que tiene potencial, es algo que se verá, ahora lo que hay que hacer es trabajar humildemente, saber que todos juegan increíble y mentalmente hay que dar ese paso, hay que mejorar lo máximo que pueda, porque técnicamente el potencial que tiene creo que sí lo tiene para ganar un Master 1000 o un Gran Sland, porque ha ganado a jugadores que lo han conseguido, pero habrá que hacer un trabajo físico y mental y mantener y mejorar la parte técnica.

– Hablamos de ti David, ¿qué balance haces de tu trayectoria deportiva y qué recuerdos tienes de tu época como jugador?
La verdad es que ahora echas la vista atrás y piensas que podrías haber hecho las cosas de una u otra manera, pero puedo decir que no me arrepiento de nada de lo que he vivido, al final es verdad que las lesiones, junto con la parte económica, me llevaron a tomar la decisión de dejar mi vida como tenista, porque es verdad que, sobre todo esos primeros años, son difíciles sobre todo desde el punto de vista económico, pero estoy encantado de haber podido llegar a esos primeros escalones de la ATP y ahora estoy encantado de poder vivir esas experiencias de primera mano.
– De alguna manera, ahora que estás en la élite como entrenador, ¿compensa esto lo que no pudiste hacer como jugador?
Sí, como te he dicho estoy orgulloso de poder estar aquí y disfrutando cada momento dentro de este mundo y agradecido de poder vivir esta experiencia con un jugador que está el 15 del mundo y te motiva para seguir exigiéndote para hacer las cosas cada vez mejor.
– Está claro que tu vida es el tenis. ¿Seguirás ligado a él?
Sí, realmente mi vida es el tenis, así que todo lo que pueda aguantar, seguiré estando en donde el destino me depare, de momento tengo esta oportunidad con Davidovich y su equipo técnico y mientras dure, agradecido y a trabajar lo más humildemente posible.

David Sanjuán junto al mánager de Davidovich.









