Desde el Gobierno local se anuncia que ya se tiene definido la forma de bonificación del Impuesto de Bienes Inmuebles prometida para todos establecimientos que se vieran afectados por el Estado de Alarma vivido en el inicio de la pandemia de la COVID-19. El objetivo, anunciado en su momento, es minimizar la carga fiscal sobre aquellos comercios y empresas que vieron cerrar su persiana o redujeron sus ingresos debido al confinamiento. Esta medida se unía a la exención del pago del impuesto de basuras y el de ocupación de vía pública con las terrazas.
Los plazos que maneja el Ayuntamiento de Loja para la presentación de solicitudes de ese abono es del 1 al 30 de octubre, con el fin de abonar la ayuda antes de final de año. Los empresarios ya han pagado el IBI de este año, y sobre él se podrá hacer una devolución de hasta la mitad según algunos criterios. El alcalde de Loja, Joaquín Camacho, asegura que como marca la ley la bonificación se puede hacer una vez abonado el impuesto. Además, avanza que en la próxima semana sacarán una guía a seguir para que cada interesado pueda presentar la documentación necesaria.
Principalmente se bonificará el 50% a los propietarios del establecimiento que corroboren que han mantenido la empresa en funcionamiento y que cuentan con todos los puestos de trabajo, aunque se hayan acogido a ERTES. También se tendrá en cuenta a aquellos que aún sin ser dueños del local han visto reducido su alquiler o no pagado durante el estado de alarma. Camacho opina que la intención es devolver ese dinero en un pago único lo que permitirá una inyección de liquidez a los comercios de Loja.
También se está a la espera de materializar las normativas de ayudas a las PYMES del pacto SUMA LOJA. En estos momentos las bases reguladoras se encuentran en exposición pública. Éstas supondrán una inversión de 250.000 euros, lo que supone la mitad del acuerdo de activación del municipio.








