Desde el pasado lunes, la pequeña Alejandra, que se recupera de las secuelas sufridas por un tumor cerebral, cuenta ya con la monitora de apoyo escolar que necesitaba para desempeñar con normalidad sus clases en el colegio rural Monte Hacho de Ventorros de la Laguna. Y lo ha conseguido gracias a las miles de firmas recogidas en establecimientos comerciales lojeños y la plataforma change.org, cuyas rúbricas presentaron sus padres ante la Consejería de Educación de la Junta de Andalucía para que le dieran una solución al problema.
Así lo ha dado a conocer su madre María del Mar, a través de un comunicado, en el que agradece el gesto solidario de todas las personas que, con sus firmas, compartiendo publicaciones en redes sociales e informando del caso, a través de los medios de comunicación, han hecho posible que la administración andaluza incorpore a la plantilla del centro rural la maestra que su hija necesita para desenvolverse en las instalaciones educativas.
“Por fin Alejandra va a poder realizar sus actividades como una niña normal con la ayuda de su monitora”, subraya su madre en el escrito, aunque aún no ha podido conocerla, porque se recupera estos días de una crisis epiléptica. “Estoy completamente segura que va a congeniar muy bien”, asegura.
Concluye la progenitora, dando la gracias a “tanta gente maravillosa” que le ha ayudado y añadió sobre la lucha de su hija contra la enfermedad que “seguimos luchando contra todos los efectos secundarios del tratamiento recibido para matar al dragón”. Ahora sólo queda que se restablezca y podrá seguir “su camino para su completa recuperación, asistiendo a clase con su nueva monitora escolar”.








